Mario, la esposa Marta y dos hijos viajaron de Persia a Roma para venerar los sepulcros de San Pedro y San Pablo. Al visitar después a los cristianos en las cárceles, fueron detenidos y martirizados.
|
Devociones marianas en el mundo |
San Pedro interpelado por la criada niega a Jesús (cf. Mt. 26, 69-75). La negación de San Pedro (1625), Nicolás Tournier — Museo del Prado, Madrid |
Artículo de portada
Y Jesús miró a San Pedro... Ojos claros, serenos, que vuestro Apóstol Pedro han ofendido, mirad y reparad lo que he perdido. Si atado fuertemente, queréis sufrir por mí y ser azotado, no me miréis airado, porque no parezcáis menos clemente. Pues lloro amargamente, volved ojos serenos, y pues morís por mí, miradme al menos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino