Laico, tuvo una desavenencia con un sacerdote llamado Sabricio. Aunque procurase varias vezes obtener de él el perdón, éste siempre lo rechazó, inclusive en la hora de ser martirizado. Tal atitud hizo com que Sabricio flaquease y apostatase, a pesar de las amonestaciones de Nicéforo, que entonces se declaró cristiano y murió en su lugar.
|
Devociones marianas en el mundo |
|
Artículo de portada
La Virgen de Guadalupe: desafío a la ciencia moderna Para un ateo, quien sólo valora lo que se considera probado por la ciencia, el milagro de Guadalupe, lo deja por lo menos en aprietos. ¡Pues la ciencia prueba que hubo un milagro!... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino