4 de marzo +Santoral
San Casimiro Casimiro nació en Cracovia, la sede real polaca, en 1458, como hijo del rey Casimiro IV Jagellón y de su esposa Isabel de Habsburgo de Hungría. Desde muy pequeño demostró gran devoción a Dios y humildad, destacando como una de sus más grandes características la pureza y bondad, habiendo hecho voto de castidad. De 1479 a 1483, Casimiro llevó los asuntos de gobierno en Polonia sustituyendo a su padre ausente y murió a los 26 años de edad el 4 de marzo de 1484 tras enfermarse gravemente en Grodno (Lituania) durante un viaje. Sus restos se encuentran en Vilnius, la capital de Lituania. Poco después de su muerte surgieron iniciativas para promover su canonización, que se produjo en 1521 bajo el pontificado del Papa León X.
  Devociones marianas en el mundo

mar2026

Salvator Mundi, Giovanni Battista Salvi (llamado Sassoferrato), s. XVII – Óleo sobre lienzo, Walters Art Gallery, Baltimore
Artículo de portada
El triunfo de Jesús en la conquista del mundo
A despecho del Sanedrín y de sus reiteradas prohibiciones, los apóstoles continuaron predicando a Jesús resucitado, lo que acarreó una persecución sangrienta que duró tres años...

Leer artículo

Palabras del Director   V

 

Estimados amigos:

En la edición del mes de junio del año pasado tratamos ampliamente sobre la gracia de Pentecostés: el descendimiento del Espíritu Santo sobre la Santísima Virgen y los apóstoles mientras rezaban en el Cenáculo. Esa inmensa gracia los transformó de manera extraordinaria. Los que se mostraban tímidos y temerosos en los días de la Pasión de Jesucristo, se convirtieron en entusiastas y valientes seguidores de Nuestro Señor y comenzaron a predicar sin temor alguno el Evangelio a todos los pueblos. Así, obraron grandes y abundantes milagros, y produjeron miles de conversiones, no solo en Jerusalén, sino en otras ciudades y en otras naciones.

Como Tema del Mes transcribimos trechos escogidos de los últimos y espléndidos capítulos del libro Jesucristo: su Vida, su Pasión y su Triunfo, del sacerdote redentorista francés Augustin Berthe, que proponemos a nuestros lectores como una excelente meditación para los días de Cuaresma y muy particularmente durante la Semana Santa.

De las brillantes narraciones del autor, deducimos claramente que fue de la Preciosa Sangre de nuestro Divino Redentor de donde brotó la civilización cristiana. Sin su lancinante sacrificio en el Calvario, habría sido imposible la ruina del mundo pagano; imposible la expansión de la Santa Iglesia; imposible que la belleza de la cristiandad resplandeciera en todos los pueblos; imposible el triunfo de la Cruz.

Como la selección de los textos ha resultado algo extensa, no queriendo privar a nuestros amigos de tan benéfica lectura, nos hemos tomado la libertad de dividir la materia en dos entregas, una en marzo —la presente— y otra en abril —la prometida—. Esto ha coincidido con la Semana Santa de este año, que cae entre uno y otro mes.

Deseándoles las mayores bendiciones de compenetración con el sublime sacrificio de la Cruz, me despido afectuosamente.

En Jesús y María,

El Director

Estimados amigos:

En la edición del mes de junio del año pasado tratamos ampliamente sobre la gracia de Pentecostés: el descendimiento del Espíritu Santo sobre la Santísima Virgen y los apóstoles mientras rezaban en el Cenáculo. Esa inmensa gracia los transformó de manera extraordinaria. Los que se mostraban tímidos y temerosos en los días de la Pasión de Jesucristo, se convirtieron en entusiastas y valientes seguidores de Nuestro Señor y comenzaron a predicar sin temor alguno el Evangelio a todos los pueblos. Así, obraron grandes y abundantes milagros, y produjeron miles de conversiones, no solo en Jerusalén, sino en otras ciudades y en otras naciones.

Como Tema del Mes transcribimos trechos escogidos de los últimos y espléndidos capítulos del libro Jesucristo: su Vida, su Pasión y su Triunfo, del sacerdote redentorista francés Augustin Berthe, que proponemos a nuestros lectores como una excelente meditación para los días de Cuaresma y muy particularmente durante la Semana Santa.

De las brillantes narraciones del autor, deducimos claramente que fue de la Preciosa Sangre de nuestro Divino Redentor de donde brotó la civilización cristiana. Sin su lancinante sacrificio en el Calvario, habría sido imposible la ruina del mundo pagano; imposible la expansión de la Santa Iglesia; imposible que la belleza de la cristiandad resplandeciera en todos los pueblos; imposible el triunfo de la Cruz.

Como la selección de los textos ha resultado algo extensa, no queriendo privar a nuestros amigos de tan benéfica lectura, nos hemos tomado la libertad de dividir la materia en dos entregas, una en marzo —la presente— y otra en abril —la prometida—. Esto ha coincidido con la Semana Santa de este año, que cae entre uno y otro mes.

Deseándoles las mayores bendiciones de compenetración con el sublime sacrificio de la Cruz, me despido afectuosamente.

En Jesús y María,

El Director

Verdades Olvidadas
Vivo sin vivir en mí
Vivo ya fuera de mí, después que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí. Cuando el corazón le di puse en él nuestro letrero: que muero porque no muero...

Leer artículo

Actualidad
El despertar de un pueblo, en los confines de Europa
Como tantos de nosotros que residimos en Europa, a menudo me pregunto, con cierta tristeza, sobre el evidente declive de la fe cristiana en nuestras sociedades. Nuestras iglesias se están vaciando, nuestras tradiciones están desapareciendo y una cierta letargia parece paralizar los corazones...

Leer artículo

Tema del mes
El triunfo de Jesús en la conquista del mundo
A despecho del Sanedrín y de sus reiteradas prohibiciones, los apóstoles continuaron predicando a Jesús resucitado, lo que acarreó una persecución sangrienta que duró tres años...

Leer artículo

Vidas de Santos
San Juan José de la Cruz
San Juan José de la Cruz nació el día de la Asunción del año 1654, en Isquia, en la isla del mismo nombre que formaba parte del reino de Nápoles. Sus padres, José Calosinto y Laura Gargiulo, eran nobles y acaudalados...

Leer artículo

La Palabra del Sacerdote
¿La fecha de la muerte de una persona es la de su resurrección?
Nuestro remitente tiene toda la razón al sorprenderse por el cartel que designa el día de la muerte de san Pedro Julián como el de su “resurrección”. Tradicionalmente, el término “Día de la Resurrección” en la teología católica se refiere específicamente al futuro acontecimiento de la resurrección general al fin de los tiempos, cuando todos los muertos resucitarán para el Juicio Final...

Leer artículo

Ambientes Costumbres Civilizaciones
La completa infamia en contraste con la suma perfección
En este famoso cuadro, Giotto pintó a Judas en el acto de besar a Nuestro Señor Jesucristo. Era el beso de la traición, en el momento en que Nuestro Señor, poco antes de ser arrestado y conducido para ser juzgado y crucificado, acababa de pronunciar aquellas tremendas palabras: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48)...

Leer artículo

Pinceladas
Salus infirmorum
Un piadoso campesino lleva en brazos a su niño enfermo ante el altar de la Virgen. Con la cabeza inclinada, compungido gesto y descalzo —sus botas en el suelo, junto a su sombrero— implora misericordia a la que es aclamada con el título de “Salud de los Enfermos”...

Leer artículo







Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino