Durante 18 años soportó las asperezas e infidelidades de un marido de carácter brutal, a quien convirtió con su paciencia y espíritu sobrenatural. Habiendo sido asesinado, pidió a Dios la muerte de los hijos, que querían vengar la del padre. Después de la muerte del marido y de los hijos, entró al convento de las agustinas, donde recibió en la frente una de las espinas de la corona del Salvador. Obró tantos milagros, que pasó a ser conocida como la "abogada de las causas perdidas" y "santa de los imposibles".
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Devociones marianas en el mundo |
La Anunciación (detalle, siglo XV), Fray Angélico – Museo del Prado, Madrid |
Artículo de portada
La Encarnación del Verbo de Dios Llegó, pues, el dichoso día en que despreciando el Altísimo los largos siglos de tan pesada ignorancia, determinó manifestarse a los hombres, y dar principio a la redención del linaje humano, tomando su naturaleza en las entrañas de María Santísima... |
Palabras del Director V
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