Jesucristo en su encarnación, en su Natividad y en toda su vida aceptó voluntariamente ser anonadado por otros. ¿Puede hacerse jamás mayor afrenta a un hombre que el ser desechado de sus mismos conciudadanos y que no se encuentre ni uno solo en su propia patria que le conceda un albergue, ni aun por una sola noche? Pues esto cabalmente sucedió a Jesucristo en Belén: para todos los demás, viejos y jóvenes, hombres y mujeres, nobles y plebeyos, hubo alojamiento; solo Jesús con su Madre se vio desechado de todos y se halló precisado a ver la primera luz del día en un establo. * * * Lo que manifiesta más claramente a mi vista mi soberbia, es que yo me veo honrado mucho más de lo que Vos lo fuisteis, y aun así no estoy contento: se venera en mí el estado en que me hallo y por él se me trata con respeto y reverencia; mas ¿quién os trataría con veneración cuando no demostráis otra cosa que la condición de un pobre artesano? ¡Ay de mí! Yo quiero ser estimado más que lo fue mi Redentor. Bien lo conozco, ¡oh Jesús mío!, y así no sé qué hacer; muy radicado está en mí este deseo, que os es tan odioso, de los honores y ese horror que tengo a los desprecios, que os es tan abominable; todo ha de ceder a este monstruo, vuestro honor, el beneplácito de vuestro eterno Padre, el progreso en la virtud, la santidad de mi alma; esta es una llaga que solo Vos la podéis curar, ¡oh Jesús mío!
San Antonio María Claret, Ejercicios Espirituales de San Ignacio explicados por el Excmo. e Ilmo. Sr. D. Antonio María, arzobispo de Santiago de Cuba, Librería Religiosa, Barcelona 1859, p. 226 y 229.
|
“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8, 12) Navidad |
|
FRANCIA: Hija primogénita de la Iglesia Qué he de deciros, queridos hijos míos de Francia, ahora que gemís bajo el peso de la persecución? El pueblo que hizo alianza con Dios en las fuentes bautismales de Reims se convertirá y volverá a su primera vocación... |
|
Santa Teresa de Lisieux Pionera de la “pequeña vía” Para un lector superficial de la Historia de un Alma, santa Teresita (1873-1897) fue una “santita” que vivió en un mar de rosas y apenas tuvo la desdicha de perder a su madre a los cuatro años de edad y de morir prematuramente. La iconografía romántica enfatiza esta idea presentándola como una monjita buena, sonrojada y risueña, sosteniendo un crucifijo y un mazo de rosas; una caricatura edulcorada, que más favorece a una piedad falsa y sentimental. Lo cual contrasta totalmente con las fotografías auténticas que de ella poseemos... |
|
¿Puede la Iglesia aceptar a sacerdotes casados? (Parte II) Abordaremos en el presente artículo dos aspectos que quedaron pendientes, los cuales son usados como argumento para promover la abolición del celibato sacerdotal, o al menos admitir excepciones en la Iglesia latina... |
|
Un autor fecundo, tres luminosas obras Revolución y Contra-Revolución — En defensa de la Acción Católica — La libertad de la Iglesia en el Estado comunista... |
|
El uso de charreteras en los uniformes militares Se podría escribir un opúsculo sobre la razón de ser de las charreteras, su valor simbólico y su decadencia... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino