|
La predicación es un bien general; de todas las funciones del ministerio evangélico, es la que produce los mejores frutos. Predicad, pues, el mayor número de veces que podáis; pero evitad de usar proposiciones dudosas; no toméis por asunto de vuestros sermones sino verdades incontestables, claras y que por sí mismas produzcan la reforma de las costumbres. Haced sobresalir la majestad infinita de Dios y la enormidad del pecado que lo ultraja. Imprimid en los espíritus la creencia de la aterradora sentencia que será fulminada contra los réprobos el día del Juicio Final. Presentad —con todos los recursos de la elocuencia— los suplicios eternos para los que fuesen condenados. Hablad, finalmente, de la muerte y de la muerte súbita a los que viven en la indiferencia y en el olvido de su salvación, con una conciencia cargada de crímenes.
San Francisco Javier, Instrucciones al P. Gaspar Barzeu al partir a la misión de Ormuz in J. M. S. Daurignac, S. Francisco Xavier – Apóstol de las Indias, A.I., Braga, 1989, 6ª ed., pp. 302-303.
|
La Virgen de las Lágrimas de Siracusa |
|
Risas intempestivas de los padres y una moraleja Un destacado escritor francés refiere la siguiente anécdota de un colega: “A la edad de cinco años cometió cierta travesura. Su madre, que estaba pintando, le hizo marchar de su taller, como penitencia, y cerró tras sí la puerta. Detrás de esta empezó el niño a pedir perdón y a prometer que no lo volvería a hacer, empleando los tonos más serios y sinceros... |
|
Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido El 11 de febrero de 1858 la familia de santa Bernadette Soubirous se enfrentó a una nueva jornada de penurias humillantes en su vida cotidiana... |
|
El viejo y el nuevo espíritu de la hospitalidad La hospitalidad es tan antigua como la propia humanidad. Desde que el hombre empezó a viajar por la Tierra ha necesitado un lugar donde alojarse... |
|
¡No abuséis de la misericordia! Prestad atención a mis razones , derramaré mi espíritu sobre vosotros, quiero comunicaros mis palabras... |
|
La Asunción de María Santísima La vida verdaderamente angélica de la Santísima Virgen había sido desde el primer instante, una ascensión continua, una creciente de gracia en gracia, de virtud en virtud, de mérito en mérito... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino