Ambientes Costumbres Civilizaciones ¿Los siglos de fe no conocieron el celo por la situación de las clases populares?

Plinio Corrêa de Oliveira

Dos salas. La primera pertenece a una construcción de gruesas paredes, como fácilmente se percibe en el marco de las dos ventanas. Vidrios gruesos, fondo de botella, dejan entrar la luz, pero protegen contra el frío. Un fuerte revestimiento de madera, esculpido en uno u otro lugar, y las vigas labradas del techo, dan una impresión de conjunto en que el confort, la solidez y el buen gusto proporcionan el abrigo acogedor de una intimidad doméstica sencilla aunque muy digna. Los muebles sólidos pero agradables acentúan esa nota.

La otra sala, cuyo ambiente es marcado por la gran chimenea y por un cuadro religioso, hace sentir idéntica atmósfera. La cunita de madera tallada, los espaldares elegantemente elaborados de las tres sillas que se ven en el primer plano constituyen verdaderos objetos de arte.

Estas dos salas se encuentran en el Tirol. Basta decir esto para que el lector imagine tener frente a sus ojos un albergue de recreo, perdido en la nieve, para uso de turistas riquísimos.

Puro engaño. Las fotos presentan los revestimientos de madera y los muebles de habitaciones campesinas austríacas del siglo XVI o XVII. Están conservadas en el Museo de Arte Popular Tirolés, de Innsbruck, Austria.

Comparadas a todo cuanto estos ambientes tienen de propicio para la vida de alma y a las conveniencias de salud y confort de los campesinos, ¡a qué distancia quedan tantas presuntuosas, frías y repelentes barriadas de cemento, construidas aquí y acullá por entidades, que desdeñosas de cualquier tradición, se ufanan de ser super modernas! Basta andar por los arrabales de varias grandes ciudades de hoy, para ver tales edificaciones: el transeúnte pasa cerca de ellas y tiene horror de transponer las puertas.

La comparación dice mucho. Ella muestra cuánto hay de errado en imaginar que los siglos de civilización cristiana no conocieron el celo por las clases populares.

 

¿Murió la Virgen o fue llevada directamente al cielo? Capítulo 7: Un secreto y un milagro
Capítulo 7: Un secreto y un milagro
¿Murió la Virgen o fue llevada directamente al cielo?



Tesoros de la Fe N°188 agosto 2017


Santa Rosa de Lima IV Centenario de su gloriosa muerte
Capítulo 7: Un secreto y un milagro Capítulo 8: Como en Palestina, hace 2000 años... Agosto de 2017 – Año XVI Canonización de Francisco y Jacinta Marto Invasión islámica de Europa Pedro, cabeza de la Iglesia Santa Rosa de Lima ¿Murió la Virgen o fue llevada directamente al cielo? ¿Los siglos de fe no conocieron el celo por la situación de las clases populares?



 Artículos relacionados
Frente a la actual persecución anticatólica:¿resistir o dejar de actuar? En un destacado artículo, Tesoros de la Fe abordó el tema de la cristianofobia en nuestra época, particularmente de las persecuciones a los cristianos en el mundo musulmán (nº 126, junio de 2012); aquí trataremos de las persecuciones en los países comunistas y en Occidente...

Leer artículo

Los malos sacerdotes son el mayor castigo con que Dios aflige al pueblo ¿Quién, pues, no agradecerá a Dios tanto bien y no dará a los sacerdotes, por ser de él dispensadores, todo el honor y reverencia debida?...

Leer artículo

Descubierta la más antigua plegaria compuesta en honor a la Virgen El saludo del arcángel san Gabriel a la Santísima Virgen con motivo de la Anunciación en la casa de Nazaret es la oración mariana más antigua y sublime...

Leer artículo

El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo San Bernardo extasiado a propósito de los ángeles exclama: “¡Qué maravilla!”. Y, en seguida, demuestra su entusiasmo por la acción de los ángeles: “Cristianos, ¿podéis creerlo? Los espíritus celestiales no solo son los ángeles de Dios, sino también los ángeles de los hombres...

Leer artículo

La Purísima de Macas En medio de la selva amazónica, en el oriente ecuatoriano, a poco menos de 30 km del imponente y aún activo volcán Sangay, se encuentra la ciudad de Macas...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino