Ambientes Costumbres Civilizaciones Gravedad con ornato

Plinio Corrêa de Oliveira

Fabulosa, así califico a esta capilla del castillo de Karlštejn, a 30 kilómetros de la ciudad de Praga, construida en 1348 por Carlos IV, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de la antigua Bohemia. Posee un estilo que aprecio enormemente, un recinto social y también sala de armas, con apariencia de capilla. En ella se puede entonar perfectamente el canto llano y rezar el oficio. Si aquí se tocara un órgano, quedaría muy bien. Trompetas, campanas…

La unión de gravedad con ornato está perfectamente lograda. Las piedras de los muros no son talladas, por lo que adquieren un aire primitivo, que recuerda las invasiones bárbaras. Comparando lo que se aprecia en esta maravilla con otras obras sumamente admirables, las demás palidecen. Por ejemplo, la Escuela Española de Equitación de Viena, con su arte de transformar caballos en bibelots. Todo aquello que tiende a ser como bibelot queda superado por esto.

Castillo de Karlštejn

Tres filas de cuadros muestran sucesivamente santos, obispos y, en la última fila, guerreros o emperadores con sus escudos. Los personajes de los cuadros parecen fijados en algo aún más elevado, en la propia fábula, viviendo en un cielo por encima de este ambiente. Es decir, siendo amados por Dios, fijados para toda la eternidad en el resplandor de la historia, admirados por los hombres y en la bienaventuranza frente a Dios.

Hombres que hubiesen tenido un espíritu consonante con el de esta capilla jamás habrían contemporizado con el protestantismo ni se habrían dejado aplastar por la Revolución Francesa. ¡Jamás!

San Juan Gualberto Palabras del Director Nº 259 – Julio de 2023 – Año XXII
Palabras del Director Nº 259 – Julio de 2023 – Año XXII
San Juan Gualberto



Tesoros de la Fe N°259 julio 2023


Exterminio de la Familia Imperial Rusa (p. 4) Homenaje a Santo Tomás de Aquino (p. 12)
Julio de 2023 – Año XXII Grandes corazones, grandes obras, grandes dispendios Santo Tomás de Aquino Indisolubilidad del matrimonio La masacre de la familia imperial rusa Un sueño de san Juan Bosco San Juan Gualberto Gravedad con ornato



 Artículos relacionados
¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio...

Leer artículo

El papel decisivo de la institución familiar en la economía Hoy, más que nunca, se habla intensamente de economía, lo que deja a muchos preocupados, no solo por la gravedad de la situación económica actual, sino también sobre las concepciones marxistas de la economía...

Leer artículo

Instituciones altamente aristocráticas Habrá sorprendido a más de uno cuando el augusto pontífice Pío XII, en un discurso a la nobleza romana (16-1-1946), afirmó que todos los pueblos, sin exceptuar los democráticos, deben tener instituciones altamente aristocráticas: “De ahí que en todos los pueblos civilizados existan y tengan influencia instituciones eminentemente aristocráticas en el sentido más alto de la palabra, como son algunas academias de vasto y bien merecido renombre...

Leer artículo

El padre de familia que no reza Puede ser que los padres no hayan perdido el hábito de la oración, gracias a Dios; pero podría ser que no hagan que sus hijos los vean rezando a menudo. Rezar y dejar que los niños vean que uno reza, son dos cosas diferentes…...

Leer artículo

El Trauma Post-Aborto El “Journal of American Physicians and Surgeons”1 publicó una investigación de Coleman y colaboradores sobre 987 mujeres que abortaron en los Estados Unidos y que después procuraron centros de ayuda. Ellas contaron, de manera anónima, lo que sintieron después del trauma...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino