Plinio Corrêa de Oliveira Fabulosa, así califico a esta capilla del castillo de Karlštejn, a 30 kilómetros de la ciudad de Praga, construida en 1348 por Carlos IV, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de la antigua Bohemia. Posee un estilo que aprecio enormemente, un recinto social y también sala de armas, con apariencia de capilla. En ella se puede entonar perfectamente el canto llano y rezar el oficio. Si aquí se tocara un órgano, quedaría muy bien. Trompetas, campanas…
La unión de gravedad con ornato está perfectamente lograda. Las piedras de los muros no son talladas, por lo que adquieren un aire primitivo, que recuerda las invasiones bárbaras. Comparando lo que se aprecia en esta maravilla con otras obras sumamente admirables, las demás palidecen. Por ejemplo, la Escuela Española de Equitación de Viena, con su arte de transformar caballos en bibelots. Todo aquello que tiende a ser como bibelot queda superado por esto.
Tres filas de cuadros muestran sucesivamente santos, obispos y, en la última fila, guerreros o emperadores con sus escudos. Los personajes de los cuadros parecen fijados en algo aún más elevado, en la propia fábula, viviendo en un cielo por encima de este ambiente. Es decir, siendo amados por Dios, fijados para toda la eternidad en el resplandor de la historia, admirados por los hombres y en la bienaventuranza frente a Dios. Hombres que hubiesen tenido un espíritu consonante con el de esta capilla jamás habrían contemporizado con el protestantismo ni se habrían dejado aplastar por la Revolución Francesa. ¡Jamás!
|
Exterminio de la Familia Imperial Rusa (p. 4) Homenaje a Santo Tomás de Aquino (p. 12) |
|
¿Qué eres Dios mío? ¿Qué eres, pues, Dios mío? ¿Qué eres, vuelvo a preguntarte, sino el Señor Dios? Porque, ¿quién es Dios fuera del Señor, quién es Roca fuera de nuestro Dios?... |
|
El fondo sombrío y silenciado de la eutanasia En España, después de tres años de eutanasia legal, un estudio científico reveló las perturbaciones psicológicas y mentales que padecen los “eutanasiadores” — médicos o enfermeros que aprietan el botón que inocula el veneno en el “paciente” que es asesinado “legalmente”... |
|
Jesús expulsa a los mercaderes del Templo y elige a los Apóstoles Habiendo ido Jesús a Jerusalén para celebrar la Pascua, se dirigió al Templo y vio que estaba siendo profanado por los mercaderes. Unos vendían bueyes, ovejas, palomas y otros cambiaban monedas. Vivamente indignado el divino Salvador ante tal espectáculo, hizo con varios cordeles unos azotes y expulsó del Templo a los vendedores, echando por tierra las mesas de los cambistas y gritando:... |
|
Ad te levavi oculos meos Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: Ad te levavi oculos meos, quae... |
|
La expiación de los pecados y el papel del mérito Todo pecado causa en el pecador doble estrago: mancha su alma y le hace merecedor del castigo... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino