Página Mariana Una puerta abierta, que nadie puede cerrar

La devoción al Inmaculado Corazón de María es el camino propio para llegar al Corazón de Jesús. Prescindir en nuestras oraciones de la intercesión de María Santísima, Medianera de todas las gracias, equivale a pretender volar sin alas.



El viernes que sigue al segundo domingo después de Pentecostés, la Santa Iglesia celebra la festividad del Sagrado Corazón de Jesús. Al día siguiente, se conmemora la festividad del Inmaculado Corazón de María.

Tratándose de una importantísima devoción católica, trascribimos a continuación algunos párrafos de un artículo de Plinio Corrêa de Oliveira, publicado en el periódico Legionario, el 30 de julio de 1944:

«Toda piedad verdadera tiene por objeto dar gloria a Dios y conducir al hombre a la virtud. Para una y otra cosa, la devoción al Corazón Inmaculado de María es un verdadero don de la Providencia para este pobre y dilacerado siglo.

Nuestra Señora es la Medianera de todas las gracias. Querer rezar sin su intercesión es lo mismo que pretender volar sin alas, dice Dante. Si deseamos que nuestros actos de amor, de alabanza, de acción de gracias y de reparación lleguen hasta el trono de Dios, debemos depositarlos en las manos de María Santísima. Sería ridículo imaginar que Nuestra Señora constituye un desvío, y que alcanzamos más directamente a Dios si no nos dirigimos a Ella. Lo contrario es verdadero. Sólo por medio de ella es que llegamos a Dios.

Prescindir de la Santísima Virgen para llegar a Jesucristo, bajo el engañoso pretexto de que Nuestra Señora constituye una mampara entre nosotros y su Divino Hijo, es tan estúpido cuanto pretender analizar los astros sin telescopio, “directamente”, por imaginar que el cristal de los lentes constituye una mampara entre los astros y nosotros. Quien quisiera hacer astronomía “directamente”, a simple vista, no haría astronomía, sino una tontería. Pretender llevar una vida de piedad sin el auxilio de la Santísima Virgen, es lo mismo que hacer astronomía a simple vista...

Sepamos buscar la gracia en las fuentes donde realmente ella mana, y con su auxilio volvámonos fuertes para todas las austeridades que el Espíritu Santo exige de nosotros. Entre aquellas fuentes de gracia, está sin duda, en lugar relevantísimo, la devoción al Corazón Inmaculado de María.

En el libro del Apocalipsis (3, 8), encontramos esta frase: “Conozco tus obras; mira que he puesto ante ti una puerta abierta, que nadie puede cerrar, porque teniendo poco poder guardaste sin embargo mi palabra y no negaste mi nombre”. Esta puerta abierta para la debilidad del hombre contemporáneo es el Corazón Inmaculado de María».     



Explicación y remedio para la crisis contemporánea Santa Clotilde
Santa Clotilde
Explicación y remedio para la crisis contemporánea



Tesoros de la Fe N°66 junio 2007


¿Aún habrá lugar para el Mensaje de Fátima en el mundo moderno?
Pensamientos admirables Explicación y remedio para la crisis contemporánea Una puerta abierta, que nadie puede cerrar Santa Clotilde ¿En qué se diferencia un mártir de un santo? ¿Qué viene a ser el sufragio por los difuntos?



 Artículos relacionados
Símbolos de la nobleza del alma humana ESTA PINTURA REPRESENTA una carabela que está saliendo de la laguna de Venecia en demanda del mar. El agua aparece de un colorido muy matinal —un azul ligeramente verdoso, que recuerda una piedra preciosa...

Leer artículo

La transfiguración de Jesucristo Cierto día, El Redentor condujo a Pedro, Santiago y Juan sobre el Tabor, que es un monte alto de Palestina. Sobre este monte y en presencia de dichos apóstoles, se transfiguró de tal modo que su semblante resplandecía como el sol y sus vestiduras quedaron blancas como la nieve...

Leer artículo

Jesús expulsa a los mercaderes del Templo y elige a los Apóstoles Habiendo ido Jesús a Jerusalén para celebrar la Pascua, se dirigió al Templo y vio que estaba siendo profanado por los mercaderes. Unos vendían bueyes, ovejas, palomas y otros cambiaban monedas. Vivamente indignado el divino Salvador ante tal espectáculo, hizo con varios cordeles unos azotes y expulsó del Templo a los vendedores, echando por tierra las mesas de los cambistas y gritando:...

Leer artículo

Multiplicación de los panes y curaciones Cierto día, entrando Jesús en la ciudad de Naím, encontró una gran multitud que acompañaba a la sepultura a un difunto. Era este un joven, hijo único de madre viuda, la cual seguía al féretro llorando sin consuelo, y le acompañaban otras personas. Jesús se compadeció de ella y le dijo: —“No llores”. Y acercándose al ataúd, detuvo a los que lo llevaban, los cuales se pararon y lo pusieron en el suelo. Entonces el Salvador exclamó en voz alta: —“Te mando, joven, que te levantes”...

Leer artículo

Hacen falta apóstoles «amantes de la Eucaristía» Ministros del Señor, para quienes el Tabernáculo ha permanecido mudo, la piedra de la consagración fría y la Hostia sagrada memorial respetable pero casi inerte, nosotros somos la causa de que las almas no se hayan apartado de sus malos caminos...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino