|
Damos comienzo a una serie sobre el Matrimonio, visto bajo el influjo del Espíritu Santo. El texto ha sido extraído de una sólida y fundamentada obra.*
Aterradoras son las estadísticas sobre el matrimonio en las últimas décadas. ¡Cuántos entrelazan sus manos sin la bendición de la Iglesia! ¡Qué grande y aterrador es el número de divorcios! ¿Quién puede medir la multitud de uniones infelices y pecaminosas? El matrimonio es la raíz del género humano, del Estado y de la Iglesia. No es de extrañar, entonces, que el espíritu maligno comience su obra de aniquilación exactamente por la raíz. Así la humanidad será sacudida, el Estado y la Iglesia tendrán que cargar con las consecuencias de esta obra de aniquilación. Muchos matrimonios son infelices porque se contraen y se hacen sin la asistencia del divino Espíritu Santo. Amor conyugal en el Espíritu Santo Pero, ¿qué tiene que ver el Espíritu Santo con el matrimonio? En primer lugar, el matrimonio es uno de los siete sacramentos, un canal de gracias, y el Espíritu Santo es el dispensador de las gracias merecidas por Cristo. Cuando los novios están ante el altar, no solo están en el círculo de Jesús Sacramentado, sino también bajo los rayos de la gracia del divino Espíritu Santo, que por el sacramento del Matrimonio da un brillo aún mayor a las gracias recibidas en los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Él es quien les comunica las gracias sacramentales propias, en virtud de las cuales los esposos pueden cumplir con los espinosos deberes del estado conyugal. Esto no significa que el Espíritu Santo deba derramar la abundancia de sus gracias sobre todos los que se encaminan al altar de las nupcias. ¡No! Él debe ser invitado, su ayuda debe ser invocada con ruegos. Sí, ya debe ser invocado en la elección de la pareja de noviazgo. ¿Cómo puede el Espíritu Santo descender repentinamente con sus gracias sobre dos personas que el espíritu maligno ha coligado y que se han vinculado únicamente por la sensualidad? No es de extrañar que ese vínculo se rompa pronto.
* P. Agostinho Kinscher, Al Dios desconocido, Editora Mensageiro da Fe, Salvador, Brasil, 1943, p 133-134.
|
Corrupción en la sociedad ¿Existe un remedio? |
|
Profecías que se cumplieron en Nuestro Señor Jesucristo CAÍDOS NUESTROS PRIMEROS PADRES Adán y Eva del estado de inocencia en que habían sido creados por Dios, no les quedaba más remedio de salvación que la fe en aquel futuro Libertador que la bondad divina les había prometido... |
|
El Islam y el suicidio de Occidente El Islam está a la orden del día. Por eso juzgamos oportuno ofrecer a nuestros lectores una entrevista a nuestro colaborador Luis Sergio Solimeo, que acaba de publicar en los Estados Unidos un libro sobre el Islam, en el que trata de su actual expansión en Occidente, sus doctrinas y su origen... |
|
Palazzo Ducale de Venecia El Palacio de los Dogos, en Venecia, es mundialmente famoso. También se conoce como Palazzo Ducale, en italiano. Es el palacio del esplendor. Doge es la forma italiana de dux, palabra latina que significa jefe, líder, príncipe. De esta expresión se derivó el título nobiliario equivalente de duque, que adaptado al dialecto del Véneto, dio origen a doxe, título del jefe de Estado de la república aristocrática de Venecia... |
|
El sombrero En diversas épocas, el sombrero representó un símbolo de la dignidad de quien lo portaba; en nuestros días él aún sobrevive, remitiendo para una visión de la antigua cortesía. Si no llega a sorprender, ciertamente que al verlo, despierta la atención adormecida entre... |
|
El hombre mediocre Al mediocre le agradan los escritores que no dicen ni sí ni no, sobre ningún tema, que nada afirman y que tratan con respeto todas las opiniones contradictorias... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino