Palabras del Director Nº 112 - Abril 2011 - Año X
Estimados amigos:

Esta edición estaba prácticamente lista para entrar en prensa, cuando sobrevino el luctuoso terremoto de Sendai seguido del devastador tsunami que han conmovido al mundo. Las escenas dramáticas transmitidas por los medios de comunicación, sumadas a la alerta nuclear, traen nuevamente a la mente las profecías de Fátima.

Pero han revivido también las solemnes advertencias de la Madre de Dios al clero y a la humanidad, pronunciadas en 1973, precisamente en la región septentrional de Tohoku, en el Japón, donde se encuentran las ciudades de Akita y Sendai.

En aquel año la Virgen María se manifestó a la hermana Agnes Katsuko Sasagawa, en el convento de las Siervas de la Santísima Eucaristía en Yuzawadai, en los alrededores de Akita.

En abril de 1984, después de una exhaustiva investigación, el obispo de Niihata declaró que tales acontecimientos eran de origen sobrenatural, autorizando el culto a Nuestra Señora de Akita.

Posteriormente, en junio de 1988, el Cardenal Ratzinger, entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, emitió el juicio definitivo sobre dichos sucesos y mensajes, declarándolos dignos y merecedores de fe.

Nos comprometemos a proporcionarles un amplio reportaje sobre este importante tema en nuestro próximo número.

«Si los hombres no se arrepienten y se mejoran —dijo la Madre de Dios en Akita—, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad». A pesar de todo, la Santísima Virgen termina con esta consoladora promesa: «Aquellos que ponen su confianza en mí se salvarán».

En esta Semana Santa, unámonos especialmente a Jesús Crucificado y a nuestra Madre Dolorosa, ofreciéndoles nuestras oraciones y sacrificios, acompañados de una conversión sincera y definitiva. Que así sea.

En Jesús y María,

El Director
‹ Cómo obtener el perdón de numerosos pecados Dios es clemente, pero también es justo ›
Dios es clemente, pero también es justo ›
‹ Cómo obtener el perdón de numerosos pecados



Tesoros de la Fe N°112 abril 2011


Semana Santa en Sevilla
Nº 112 - Abril 2011 - Año X Dios es clemente, pero también es justo Nuestra Señora de la Piedad La revolución sexual destruye la familia - II Semana Santa en Sevilla San Estanislao de Cracovia Cómo obtener el perdón de numerosos pecados



 Artículos relacionados
El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia En primer lugar, hay guerras que son justas. Son las que están destinadas a reprimir una acción culpable del adversario...

Leer artículo

¿De qué tratan la herejía arriana y la Teología de la Liberación? Quedaría muy agradecido si Ud. me explicara de qué tratan la herejía arriana y la Teología de la Liberación, señaladas por la revista en varias ocasiones como enemigas de una sana doctrina católica...

Leer artículo

El traje, espejo de una época Desde un punto de vista meramente material, es decir, en cuanto al servicio que presta al cuerpo, el traje es un mero abrigo. A lo sumo se le puede reconocer la función de proteger un cierto pudor que brota de las profundidades del instinto. Pero quien reconoce que el hombre no es únicamente materia, sabe también que el traje no es solo un abrigo, sino que, según el orden natural de las cosas, debe prestar asimismo un servicio al espíritu...

Leer artículo

El discreto resurgimiento del catolicismo en Europa Nuestro Señor Jesucristo “no vino a apagar la mecha que aún humea”, dice el Evangelio.1 Aunque los países que en otro tiempo fueron católicos están, en gran parte, cubiertos por las cenizas de la apostasía, de la inmoralidad y de la indiferencia, una pequeña llama de fe aún arde...

Leer artículo

“Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5, 20) ¿No se diría que el enemigo está más fuerte que nunca, y que nos aproximamos de aquella era, soñada por los iluministas hace tantos siglos, de naturalismo científico crudo e integral, dominado por la técnica materialista...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino