|
Gabriel J. Wilson
Al visitar el valle del río Dordoña, en el centro-sur de Francia, me deparé con esta escena insólita: un educado representante de la raza canina en la ventana de una linda casa, con tal aire de superioridad que parecía ser el dueño… Ahora bien, esa casa perteneció al antiguo batteur de la monnaie, o sea, el equivalente a la Casa de la Moneda en nuestros días. La escena me intrigó. ¿Cómo puede un animal portarse casi como un ser humano? Tal vez me equivoque, pero para que un feroz boxer tome esa actitud solo puede haber sido por una esmerada educación. Y esa educación llegó al punto de que el animal manifieste hasta cierto aire de señorío. ¿Estará así imitando a su dueño o dueña?
Probablemente jamás lo sabremos. Pero nos queda la lección: en los tristes días en que vivimos, cuán pocos seres humanos reciben una verdadera educación para la vida. Cuántos se rebajan hasta donde a veces no lo permite ni siquiera el instinto de los animales. La dejadez, el desorden, el espíritu revolucionario degradan a las personas que poseen un alma inmortal ¡y que serán juzgadas por Dios al final de esta vida! Si la tarea de la educación es de las más nobles y meritorias, por eso mismo debería constituir la mayor preocupación, no apenas de todos los padres, madres y educadores, sino también de todos los gobernantes. Lamentablemente no es lo que ocurre en nuestros días.
|
Nobleza y refinamiento Un aporte de la cultura culinaria francesa |
|
Invasión islámica de Europa Hace un par de años, cuando se difundió la noticia de que Alemania había abierto sus fronteras para dar entrada a fugitivos de la guerra en Siria, habitantes de otros países de religión mahometana, aprovechándose de esa apertura, acudieron en masa a Alemania, ocasionando una verdadera invasión de inmigrantes... |
|
Una «ordonnance» del rey Carlos VI de Francia Quizás no todos lo habrán notado, pero es muy significativa la rotación que desde hace algún tiempo viene produciéndose en la actitud pública de los que son contrarios a la religión católica y a la civilización cristiana... |
|
La función social de la riqueza El Evangelio recomienda el desapego de los bienes de la tierra. Ese desapego no significa que el hombre deba evitar su uso, sino solamente que los debe usar con superioridad y fuerza de alma, así como con templanza cristiana, en lugar de dejarse esclavizar por ellos... |
|
Símbolos de la nobleza del alma humana ESTA PINTURA REPRESENTA una carabela que está saliendo de la laguna de Venecia en demanda del mar. El agua aparece de un colorido muy matinal —un azul ligeramente verdoso, que recuerda una piedra preciosa... |
|
Milagro del testigo resucitado Reveló Dios a Antonio, cuando estaba predicando en Padua, el peligro en que se hallaba su inocente padre, el mismo día en que había de ejecutarse la sentencia. Se quedó “suspenso” —dicen las crónicas— y apareció en Lisboa, abogando en el tribunal de los jueces... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino