|
Gabriel J. Wilson
Al visitar el valle del río Dordoña, en el centro-sur de Francia, me deparé con esta escena insólita: un educado representante de la raza canina en la ventana de una linda casa, con tal aire de superioridad que parecía ser el dueño… Ahora bien, esa casa perteneció al antiguo batteur de la monnaie, o sea, el equivalente a la Casa de la Moneda en nuestros días. La escena me intrigó. ¿Cómo puede un animal portarse casi como un ser humano? Tal vez me equivoque, pero para que un feroz boxer tome esa actitud solo puede haber sido por una esmerada educación. Y esa educación llegó al punto de que el animal manifieste hasta cierto aire de señorío. ¿Estará así imitando a su dueño o dueña?
Probablemente jamás lo sabremos. Pero nos queda la lección: en los tristes días en que vivimos, cuán pocos seres humanos reciben una verdadera educación para la vida. Cuántos se rebajan hasta donde a veces no lo permite ni siquiera el instinto de los animales. La dejadez, el desorden, el espíritu revolucionario degradan a las personas que poseen un alma inmortal ¡y que serán juzgadas por Dios al final de esta vida! Si la tarea de la educación es de las más nobles y meritorias, por eso mismo debería constituir la mayor preocupación, no apenas de todos los padres, madres y educadores, sino también de todos los gobernantes. Lamentablemente no es lo que ocurre en nuestros días.
|
Nobleza y refinamiento Un aporte de la cultura culinaria francesa |
|
El amor a la Cruz y la necesidad de la inmolación Después de un día de mucha tristeza y temor al verme con tan pesada carga encima y tantas dificultades que vencer, al comulgar al día siguiente me consoló Nuestro Señor y me hizo comprender que no debía preocuparme de cómo, ni cuándo, ni con qué éxito llevaría a cabo la Obra... |
|
El sombrero - II En un artículo anterior, tratamos del sombrero como símbolo de dignidad; lo analizaremos ahora como expresión de buenos modales y veremos también cómo entró en decadencia antes de casi desaparecer. “¿Quién es aquella señora de sombrero?”, me preguntó un amigo durante... |
|
Jesús en lo alto del Calvario Entre las muchas virtudes de que Jesús dio brillantes pruebas en su pasión, descuella el valor con que sufrió tantos dolores sin pronunciar una sola queja y, aún más que esto, el amor que profesaba a los pecadores... |
|
El Tirol: tesoro de Europa central Estando en Alemania, de viaje por Baviera, vi a algunos tiroleses. Aún conservo en la retina a un hombre, observado por mí en aquella ocasión, quincuagenario, usando un sombrerito medio verdoso, coronado por una pluma —lo cual indicaba que él estaba dispuesto a emprender alguna actividad atlética en el campo— vistiendo una ropa que nada tenía de deportiva, en el sentido actual del término, aunque era un traje de campo: un chaquetón pesado, de buena calidad, medias de lana gruesas, en fin, tejidos preciosos en cuanto a su duración. Se notaba que aquella vestimenta fue confeccionada para durar muchos años…... |
|
El galeón sumergido:símbolo de la esperanza Imaginemos un viejo galeón en el fondo del mar Caribe, no un galeón excepcional, como el Royal Soleil de Luis XIV, sino un galeón normal. Yo diría que un galeón español... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino