Ambientes Costumbres Civilizaciones La fachada de la Catedral de Sevilla

Una fortaleza medio eclesiástica y una iglesia medio fortaleza

Plinio Corrêa de Oliveira

ESTA PRIMERA FOTOGRAFÍA evoca un antiguo refrán: “Quien no ha visto Sevilla, no ha visto maravilla”.

En la Catedral de Sevilla llaman la atención las dos torres laterales muy ornamentadas. Entre ellas, se nota un espacio con fondo claro y un enrejado muy bonito de ojivas y rosetones que establecen el contraste de lo muy simple con lo muy ordenado. Un gran travesaño con imágenes de santos, con doseles en lo alto, también muy adornado (foto 2). Por encima de aquel fondo simple sobresale el portal con un triángulo magnífico que es una expresión de la ojiva. Abajo, una puerta ojival profunda. A mi modo de ver, el aspecto bello de esta puerta consiste en poseer algo de monumental (foto 3).

Las torres tienen mucha altivez y se yerguen del suelo con decisión y gallardía. Se tiene la impresión de que ellas se sujetan al suelo como garras, que suben al cielo con seguridad y despreocupación ante el peligro de caer. Ellas sostienen el peso sobre sí con facilidad. Más aún, parece que ellas miran de lo alto de sí mismas hacia la tierra y hacia los pobres transeúntes con una actitud de desafío, como quien dice: “Si te atreves, intenta enfrentarme; yo te ahuyento solo con mi fisonomía”.

Los arcos, apoyos de las torres, son transformados por los arquitectos en verdaderos ornatos. Hay algo que recuerda la entrada de una fortaleza en este magnífico portal. Una fortaleza medio eclesiástica y una iglesia medio fortaleza realizan una síntesis admirable: los más altos valores del espíritu defendidos por la fuerza e insertados en la lucha. Un combate al pie de la letra, en que la persona se entrega a un total riesgo de vida.

‹ Marido y mujer: ¿tienen una idéntica autoridad en la familia? Palabras del Director Nº 201 - Setiembre de 2018 – Año XVII ›
Palabras del Director Nº 201 - Setiembre de 2018 – Año XVII ›
‹ Marido y mujer: ¿tienen una idéntica autoridad en la familia?



Tesoros de la Fe N°201 setiembre 2018


San Miguel arcángel, defiéndenos en el combate Cómo la acción diabólica impregna el mundo actual
Setiembre de 2018 – Año XVII La misericordia de Dios y la intercesión de los santos Sólo es camembert si es elaborado según la tradición Presencia diabólica en el mundo de hoy Marido y mujer: ¿tienen una idéntica autoridad en la familia? La fachada de la Catedral de Sevilla



 Artículos relacionados
La muerte de un símbolo La repentina muerte del hombre-símbolo de una inmensa revolución igualitaria y relativista, capturó la atención de los medios en todo el mundo. Conozcamos el punto de vista de un escritor católico norteamericano...

Leer artículo

El don de la filiación divina La verdad de la filiación divina en Cristo, que es intrínsecamente sobrenatural, es la síntesis de toda la revelación divina. La filiación divina es siempre un don gratuito de la gracia, el don más sublime de Dios para la humanidad...

Leer artículo

Milagros Eucarísticos En los altares del mundo entero tiene lugar diariamente el mayor de los milagros: la transubstanciación del pan y del vino, que se convierten en el verdadero Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo...

Leer artículo

La Ciencia busca nuevas evidencias del Diluvio En la tradición unánime de los pueblos de la antigüedad, el diluvio se presenta como un hecho histórico incontestable. Y el Libro del Génesis nos proporciona la mejor descripción...

Leer artículo

De la sinceridad en las palabras La honestidad no puede consentir nunca que se diga algo falso; por el contrario, según el consejo de san Pablo, exige que al hablar al prójimo, todos digan la verdad. Siguiendo el parecer del Sabio, nos presenta la mentira como mancha vergonzosa en el hombre; y la vida de los mentirosos, como vida sin honor, a la que siempre acompaña la vergüenza...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino