Vistas en su conjunto, las apariciones de Fátima nos instruyen, por un lado, acerca de la terrible gravedad de la situación mundial y sobre las verdaderas causas de nuestros males. Y nos enseñan, por otro lado, los medios por los cuales podemos evitar los castigos terrenos y eterno que nos amenazan. En la antigüedad, Dios mandó profetas. En nuestros días, nos habló por medio de la propia Reina de los Profetas. Después de haber estudiado lo que la Santísima Virgen dijo, ¿qué podemos decir? Las únicas palabras adecuadas son las de Nuestro Señor en los Santos Evangelios: “El que tenga oídos para oír que oiga” (Mc 4, 23).
Plinio Corrêa de Oliveira, La devoción al Corazón de María salvará al mundo del comunismo, in Catolicismo, junio de 1953.
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EL mensaje de Fátima Hoy más urgente que nunca |
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El tigre Si alguien dijera que el tigre es el rey de la selva, no estaría expresando la verdad. ¿Por qué? Porque el tigre no es, por su naturaleza, un dominador, un animal dotado de instinto para comandar. Puede ser admirado, pero por otros atributos... |
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Dos blasfemias con camuflajes “artísticos” “La Santa Comedia“ y “Madeinusa” fueron prestigiadas por los medios de comunicación con aires de normalidad como cosas “divertidas” o “interesantes”. Estas blasfemias, en realidad tratan de borrar de las almas la diferenciación entre lo que es bueno y lo que es malo, acostumbrando a la opinión pública a la profanación de las cosas santas... |
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El glorioso patriarca San José Pero San José, por haber sido el padre legal de Nuestro Señor y el casto esposo de María Santísima, alcanzó un grado de santidad y de gloria sin par en toda la Iglesia. Diversos teólogos, entre ellos San Francisco de Sales y San Alfonso María de Ligorio afirman que San José murió de amor de Dios... |
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Quien no se encoleriza cuando lo exige la razón, peca Podemos entender la ira de dos modos. Primero, como un simple movimiento de la voluntad por el que se inflige una pena no por pasión, sino por un juicio de la razón... |
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Cristo en la tempestad del mar de Galilea Sobre el mar de Galilea, ese lago de agua dulce normalmente caluroso y tranquilo, soplan repentinamente vientos fuertes desde el desierto, que levantan olas de hasta tres metros de altura... |
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