Verdades Olvidadas La dictadura del relativismo

Pocos días antes de ser ungido Papa, S. S. Benedicto XVI,  entonces Cardenal Joseph Ratzinger, pronunció una homilía que ahora cobra sorpresiva actualidad con el anuncio de su dimisión en momentos en que la Santa Iglesia enfrenta inéditas turbulencias





¡Cuántos vientos de doctrina hemos conocido durante estos últimos decenios!, ¡cuántas corrientes ideológicas!, ¡cuántas modas de pensamiento!… La pequeña barca del pensamiento de muchos cristianos ha sido zarandeada a menudo por estas olas, llevada de un extremo al otro: del marxismo al liberalismo, hasta el libertinaje; del colectivismo al individualismo radical; del ateísmo a un vago misticismo religioso; del agnosticismo al sincretismo, etc. Cada día nacen nuevas sectas y se realiza lo que dice San Pablo sobre el engaño de los hombres, sobre la astucia que tiende a inducir a error (cf. Ef 4, 14). A quien tiene una fe clara, según el Credo de la Iglesia, a menudo se le aplica la etiqueta de fundamentalismo. Mientras que el relativismo, es decir, dejarse «llevar a la deriva por cualquier viento de doctrina», parece ser la única actitud adecuada en los tiempos actuales. Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos. 



Cardenal Joseph Ratzinger, Decano del Colegio Cardenalicio, Homilía de la Misa “Pro Eligendo Pontifice”, 18 de abril de 2005, in www.vatican.va.
‹ Palabras del director Nº 135 - Marzo 2013 - Año XII Cristo murió y resucitó ›
Cristo murió y resucitó ›
‹ Palabras del director Nº 135 - Marzo 2013 - Año XII



Tesoros de la Fe N°135 marzo 2013


Misericordia y SeveridadMeditación para el tiempo de Cuaresma
Nº 135 - Marzo 2013 - Año XII La dictadura del relativismo Cristo murió y resucitó Misericordia y Severidad Misericordia y Severidad(continuación)



 Artículos relacionados
El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra En verdad, dos cosas hay que resaltan hoy día en medio de la extrema perversidad de las costumbres: un infinito deseo de riquezas y una insaciable sed de placeres. De aquí, como de su fuente principal, dimanan la mancha y el baldón de este siglo, a saber, que mientras éste progresa constantemente en todo lo que entraña comodidad y bienestar para la vida, parece sin embargo retroceder miserablemente a las vergonzosas lacras de la antigüedad pagana en lo que es de mayor monta, es decir, en el deber de llevar una vida justa y honrada...

Leer artículo

Símbolos religiosos en lugares públicos Los medios de comunicación informan de ciertos arbitrios legales para que se remuevan los símbolos religiosos de “lugares de amplia visibilidad y de atención al público”, en diversas partes del mundo. Medidas análogas, de alcance más o menos restrictivo, han sido noticiadas aquí y allá...

Leer artículo

Del Juicio Particular - I Dicen comúnmente los teólogos que el juicio particular se verifica en el mismo instante en que el hombre expira, y que en el propio lugar donde el alma se separa del cuerpo es juzgada por nuestro Señor Jesucristo, el cual no delegará su poder, sino que por Sí mismo vendrá a juzgar esta causa...

Leer artículo

Dos circunstancias en que debemos hablar familiarmente con Dios Cuando te veas agobiada, alma devota, por el peso de la enfermedad, de las tentaciones, persecuciones y otros trabajos, acude luego al Señor y pídele que te alargue su poderosa mano...

Leer artículo

La indispensable presencia materna junto a los hijos Hemos visto en más de una ocasión lo perjudicial que es para una familia, y en particular para una mujer, que una madre se vea obligada a una larga jornada de trabajo fuera de casa...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino