Lectura Espiritual Del amor eterno de Dios hacia nosotros

A partir de esta edición publicaremos una serie de trechos seleccionados, extraídos del libro «Pensamientos Consoladores de San Francisco de Sales» —Doctor de la Iglesia y Patrono de los periodistas católicos; uno de los autores ideales para elevar las almas a la perfección espiritual— recopilados por el padre Huguet, S.M.*


Jesucristo cura al ciego, Carl Bloch, s. XIX – Castillo de Frederiksborg (Dinamarca)

Considerad el amor eterno que Dios os tiene, porque mucho antes que Jesucristo sufriese en la Cruz por vos, como hombre, su divina Majestad os destinaba a la vida y os amaba extremamente. ¿Pero cuándo comenzó Él a amaros? Os amó siempre y desde toda la eternidad os preparó los favores y gracias que os ha concedido.

El amor divino, que radica en el corazón del Salvador como en un trono real, contempló por la abertura del costado a todos los corazones de los hijos de los hombres; porque ese corazón, siendo el rey de los corazones, tiene siempre la mirada fija en ellos. Pero, como los que miran a través de celosías [especie de persianas] ven sin ser vistos, así el divino amor de este corazón ve siempre claramente a los nuestros y los contempla con miradas de ternura; pero nosotros no lo vemos distintamente. Porque, Dios mío, si lo viésemos claramente, moriríamos de amor por Él. […]

Fue sin duda un gran don el que el Eterno Padre concedió al mundo, cuando le dio a su propio Hijo como el mismo Señor lo dice: “Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito”. Oh, exclama el santo apóstol Pablo, ¿por qué pues no le concederá todos los otros dones con éste? […]

Es ciertísimo y mucho os debería consolar el saber que Jesucristo satisfizo plenamente a Dios su Padre por todos los castigos que merecemos por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino por los de todo el mundo.

Es lo que San Pablo confiesa a los romanos, diciendo que, donde abundó la culpa, sobreabundó la gracia; había, quiere decir él, una gran abundancia de pecados, pero mucho mayor abundancia de gracias, de forma que éstas satisficieron por ellos.

Nuestro Salvador, viendo que la divina Majestad de su Padre amaba mucho la naturaleza humana, sin informarse del precio que costaría el redimirnos le presenta un precio que ni nosotros ni los ángeles valemos, una satisfacción mayor de lo que podían exigir todos los pecados del mundo. […]

Por lo tanto, bien podía decir David: “En Nuestro Señor hay una gran misericordia y una satisfacción amplia y excelente!” Dios, bien infinito, fue ofendido; Jesucristo, bien infinito, satisfizo; el hombre se elevó por la soberbia contra Dios; Jesucristo, por la humildad, se rebajó hasta la criatura. 



* P. Jean-Joseph Huguet  S.M., Pensamientos Consoladores de San Francisco de Sales, Livraria Salesiana Editora, São Paulo, 1946, p. 36-46.
Nuestra Señora de la Caridad del Cobre Santa Pulqueria
Santa Pulqueria
Nuestra Señora de la Caridad del Cobre



Tesoros de la Fe N°129 setiembre 2012


Nuestra Señora de la Caridad del Cobre - Celestial Patrona de Cuba
Nº 129 - Setiembre 2012 - Año XI Conversión de personas insignes Acelerada marcha del nudismo El padre y la madre son los mejores maestros; el hogar es la mejor escuela Nuestra Señora de la Caridad del Cobre Del amor eterno de Dios hacia nosotros Santa Pulqueria Matrimonio con disparidad de culto ¿Es el ángel de la guarda menos inteligente que el demonio?



 Artículos relacionados
Nuestro Señor Jesucristo vela siempre sobre su Iglesia La Iglesia es frecuentemente representada como la barca de Pedro navegando en los mares de la historia...

Leer artículo

Estamos en las manos del Señor y su verdad prevalecerá La oración de esta mañana en nuestra catedral, en la festividad de la Dormición, fue de confianza en el Señor y en la protección de la Madre de Dios. Existe la gran ilusión de que los poderosos de este mundo determinan la historia, deciden nuestro destino...

Leer artículo

La familia, solución para la crisis contemporánea Se puede decir con Francis Godard, autor de La Famille, affaire de générations, que la familia, en su concepción tradicional, es “el lugar de la fundación permanente del relacionamiento humano fundamental en aquello que él deriva directamente del orden divino...

Leer artículo

“Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rom 5, 20) ¿No se diría que el enemigo está más fuerte que nunca, y que nos aproximamos de aquella era, soñada por los iluministas hace tantos siglos, de naturalismo científico crudo e integral, dominado por la técnica materialista...

Leer artículo

Origen de la Salve Algunos atribuyen esta maravillosa oración a Ademar de Monteil (+1098), obispo de Le Puy. Pero su verdadero autor es Hermann Contractus (+1054), un monje benedictino del convento de Reichenau en el lago de Constanza...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino