Si se quiere encubrir un mal o favorecer y excusar un vicio, se grita a voz en cuello por “tolerancia”. Aparentan esos hidalgos de la tolerancia ¡que su famosa tolerancia es el gran distintivo de los hombres cultos! ¿Es así? Preguntamos: ¿Tolerancia? ¿Con quién o con qué cosa? ¿Tolerancia con el pecado y con el crimen? ¡Lo debemos odiar y condenar! ¿Tolerancia con el pecador y el criminal? ¡Lo debemos amar y enmendar! ¿Tolerancia con el error? ¡Lo debemos odiar y combatir! ¿Tolerancia con el que yerra? ¡Lo debemos amar e instruir! No tenemos derecho de tolerar el mal; debemos odiarlo. Ni tenemos derecho de tolerar a los malos, los debemos amar. Donde en las cosas de la fe y moral haya claros conceptos y firmes convicciones, allí no cabe la decantada tolerancia, sino sólo el odio o el amor. Mons. Federico Kaiser, Contesta la Biblia, Editorial Salesiana, Lima, 1989, 5ª edición, p. 115.
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Hace 40 años: Lágrimas de dolor profundo, en previsión del castigo que vendrá |
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La Virgen y el Rosario, en un sueño de Don Bosco Desde los remotos tiempos del Antiguo Testamento, Dios se sirvió en muchas circunstancias de los sueños para transmitir su voluntad a ciertas personas privilegiadas... |
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San Andrés Kim y compañeros mártires Corea, antiguamente llamada Tsio-Sien (“Serenidad de la mañana”), y más tarde conocida como “El reino ermitaño”, debido a su negativa de recibir extranjeros, es quizá la única nación en los anales misioneros que se ha evangelizado a sí misma... |
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Urge una encíclica que condene la “teoría de género” El término género se refiere a las dos categorías, masculina y femenina, en que se dividen los seres humanos y la mayoría de los seres vivos en función de las diferencias anatómicas y fisiológicas de los órganos reproductivos y las características sexuales secundarias... |
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Riqueza incalculable en la pobreza de la gruta de Belén El acontecimiento más candoroso de la historia llena la tierra de insondables tesoros de alegría, de paz y hasta de esplendor de vida... |
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Risas intempestivas de los padres y una moraleja Un destacado escritor francés refiere la siguiente anécdota de un colega: “A la edad de cinco años cometió cierta travesura. Su madre, que estaba pintando, le hizo marchar de su taller, como penitencia, y cerró tras sí la puerta. Detrás de esta empezó el niño a pedir perdón y a prometer que no lo volvería a hacer, empleando los tonos más serios y sinceros... |
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