Verdades Olvidadas Oración para el estudio

Creador inefable, que en los tesoros de tu sabiduría has establecido tres jerarquías de Ángeles, y las has colocado sobre el cielo empíreo con orden admirable y has dispuesto admirablemente todas las partes del universo.

Tú, pues, que eres considerado verdadera fuente de la luz, y principio eminentísimo de la sabiduría, dígnate infundir un rayo de tu claridad en las tinieblas de mi inteligencia, alejando de mí las dos clases de tinieblas con las que he nacido: la del pecado y la de la ignorancia.

Tú, que sueltas las lenguas de los niños, prepara mi lengua e infunde la gracia de tu bendición en mis labios.

Concédeme la agudeza para entender, la capacidad para asimilar, el modo y la facilidad para aprender, la sutileza para interpretar y la gracia abundante para hablar.

Instruye el comienzo, dirige el desarrollo, completa la conclusión. Tú, que eres verdadero Dios y hombre, y que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. 

‹ Palabras del Director Nº 266 – Febrero de 2024 – Año XXIII Conversación íntima entre una madre y su hijo ›
Conversación íntima entre una madre y su hijo ›
‹ Palabras del Director Nº 266 – Febrero de 2024 – Año XXIII



Tesoros de la Fe N°266 febrero 2024


La escritura manual: imprescindible en el colegio Digitalización vs. enseñanza tradicional
Febrero de 2024 – Año XXIII Oración para el estudio Conversación íntima entre una madre y su hijo  Regreso a la caligrafía para no perjudicar la educación Lourdes: milagros físicos para el bien de las almas San Miguel Febres Cordero Muñoz La enorme responsabilidad de los padrinos de bautismo Dos concepciones de la sociedad Ex voto



 Artículos relacionados
Sobre el uso del agua bendita Entre los sacramentales, el agua bendita ocupa un lugar destacado. El uso del agua como medio de purificación ha estado presente desde los albores del pueblo elegido...

Leer artículo

¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana? Tengo amigos que no comprenden cómo Jesucristo, siendo Dios, podía tener una vida verdaderamente humana, y por eso yo quisiera saber cómo eran la Persona y la vida humana de Nuestro Señor Jesucristo. En otros términos, cómo era posible que Nuestro Señor sintiera dolores físicos o aflicciones morales, si al mismo tiempo, siendo Dios, vivía en la absoluta felicidad de la Santísima Trinidad. Y también si, por ejemplo, Él podía contraer alguna enfermedad, resfriarse, etc...

Leer artículo

La Navidad y la Civilización Cristiana Considerando los hechos en una extensa perspectiva histórica, el día de Navidad fue el primer día de vida de la civilización cristiana...

Leer artículo

¿Puede la Iglesia negar la comunión a quienes promueven el aborto? La enseñanza de la Iglesia sobre el aborto es una verdad irreformable. Así lo declaró Juan Pablo II en la encíclica Evangelium vitae...

Leer artículo

El ángel de la guarda, nuestro verdadero amigo San Bernardo extasiado a propósito de los ángeles exclama: “¡Qué maravilla!”. Y, en seguida, demuestra su entusiasmo por la acción de los ángeles: “Cristianos, ¿podéis creerlo? Los espíritus celestiales no solo son los ángeles de Dios, sino también los ángeles de los hombres...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino