Plino Corrêa de Oliveira Las peores enfermedades, los males más grandes, los sufrimientos más horrendos, la Santísima Virgen los puede curar. En Lourdes, Ella ha eliminado las leyes más inflexibles de la naturaleza y ha vencido todos los obstáculos. Ella opera milagros, por ejemplo, haciendo que una persona vea sin tener nervio óptico; tal es su dominio sobre la naturaleza. Esto demuestra que todas las gracias vienen a través de Ella, que es la Reina del Cielo y de la Tierra. Algunas personas que son un tanto dadas a pedir favores materiales y desdeñan los favores espirituales, se impresionan mucho con las gracias de Lourdes. No comprenden que los favores materiales que Dios concede, deben alimentar en nuestra alma el deseo de favores espirituales, de gracias para el alma. Y es por ahí que Dios verdaderamente atrae las almas hacia Él. No se piense que las curaciones de Lourdes se deben únicamente al hecho de que la Virgen se apiada de la persona discapacitada, por ejemplo, de un cojo. Ella se compadece de los lisiados, por supuesto, y quiere curarlos. Sin embargo, mucho más que eso, quiere el bien de sus almas. Se sirve de un milagro físico para hacer un bien espiritual al alma, no solo a la suya, sino también a la de los demás que sepan del prodigio. Uno de esos bienes es una gran fe en la verdad de que Ella es medianera de todas las gracias. Por ejemplo, una persona reza pidiendo que la proteja de un dolor de garganta. La Virgen puede librarle del dolor, salvo en los casos en que el malestar sea un medio que conduzca a la salvación. A veces, un dolor de garganta, y otras dolencias peores, pueden hacer un bien espiritual a muchas personas. Si no hubiera enfermedades en la tierra, el infierno estaría muchísimo más lleno. Por lo tanto, no es cualquier enfermedad la que Nuestra Señora de Lourdes cura.
|
La escritura manual: imprescindible en el colegio Digitalización vs. enseñanza tradicional |
|
La enseñanza de la Iglesia sobre la desigualdad de los sexos Equiparación de derechos, independencia económica, insubordinación al yugo del marido — he aquí algunas exigencias del llamado feminismo, que, pleiteando una falsa emancipación de la mujer, en verdad la rebaja y sojuzga... |
|
La adoración de los ángeles, de los pastores y reyes Jesucristo es el Verbo o el Logos de que habla Platón, el Doctor universal de Sócrates, el Santo de Confucio, el Monarca universal de las Sibilas, el Dominador esperado en todo el Oriente, el Mesías, el Cristo del pueblo de Israel... |
|
San Juan de Letrán y San Pedro del Vaticano Quien visita Roma nota una diferencia que llama la atención, entre la Basílica de San Juan de Letrán y la Basílica de San Pedro del Vaticano... |
|
El auténtico ecumenismo, según Pío IX Queridos hijos nuestros y venerables hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación... |
|
Asociaciones religiosas de otrora Antes del Concilio Vaticano II, las parroquias estaban estructuradas de un modo muy diferente a lo que se ve hoy. Los católicos más fervorosos se reunían en asociaciones religiosas según su edad o devociones particulares... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino