Jacinta tenía un porte siempre serio, modesto y amable que parecía traducir la presencia de Dios en todos los actos, propios de personas avanzadas en edad y de gran virtud. No le observé nunca aquella excesiva ligereza o entusiasmo propio de los niños por los adornos y juegos (esto después de las apariciones); no puedo decir que los demás niños corriesen a ella, como lo hacían conmigo; esto tal vez porque no sabía tantos cánticos e historietas para enseñarles y entretenerlos, o también porque la seriedad de su porte era muy superior a su edad. Si en su presencia algún niño, y hasta personas mayores, decían o hacían algo menos conveniente, les reprendía diciendo: —No hagan eso, que ofenden a Nuestro Señor y Él está ya muy ofendido…
Cf. P. Juan M. De Marchi, Era una Señora más brillante que el sol, Ed. Missões Consolata, 2006, Fátima, p. 194.
|
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? Entrevista a Antonio Borelli Machado |
|
San Mateo Mateo, “hijo de Alfeo”, como dice san Marcos (2, 14), se llamaba también Leví, por la costumbre que tenían los hebreos de un segundo nombre, como Saulo y Pablo... |
|
La adoración de los ángeles, de los pastores y reyes Jesucristo es el Verbo o el Logos de que habla Platón, el Doctor universal de Sócrates, el Santo de Confucio, el Monarca universal de las Sibilas, el Dominador esperado en todo el Oriente, el Mesías, el Cristo del pueblo de Israel... |
|
¿Cuál es la posición de la Iglesia sobre las artes marciales? La pregunta puede interesar no solamente a jóvenes lectores deseosos de practicar algún deporte de autodefensa, sino también a padres de familia que, con la intención de dar buena formación y sana distracción a sus hijos, piensan en la posibilidad de matricularlos en alguna academia de artes marciales, como karate, judo, etc... |
|
Contemplación y disipación La Cartuja (en francés, Chartreuse) es una orden religiosa fundada en 1084 por San Bruno, y los cartujos son monjes que viven en perpetuo silencio y gran austeridad en un lugar aislado... |
|
Súplica a los pies del Pesebre Depositemos todos nuestros anhelos a los pies del Niño Dios, que sonríe misericordioso bajo las miradas embelesadas de María y José. Supliquémosles que los días venideros conozcan, por la gracia de Dios, regeneraciones transformadoras... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino