Jacinta tenía un porte siempre serio, modesto y amable que parecía traducir la presencia de Dios en todos los actos, propios de personas avanzadas en edad y de gran virtud. No le observé nunca aquella excesiva ligereza o entusiasmo propio de los niños por los adornos y juegos (esto después de las apariciones); no puedo decir que los demás niños corriesen a ella, como lo hacían conmigo; esto tal vez porque no sabía tantos cánticos e historietas para enseñarles y entretenerlos, o también porque la seriedad de su porte era muy superior a su edad. Si en su presencia algún niño, y hasta personas mayores, decían o hacían algo menos conveniente, les reprendía diciendo: —No hagan eso, que ofenden a Nuestro Señor y Él está ya muy ofendido…
Cf. P. Juan M. De Marchi, Era una Señora más brillante que el sol, Ed. Missões Consolata, 2006, Fátima, p. 194.
|
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? Entrevista a Antonio Borelli Machado |
|
La adoración de los ángeles, de los pastores y reyes Jesucristo es el Verbo o el Logos de que habla Platón, el Doctor universal de Sócrates, el Santo de Confucio, el Monarca universal de las Sibilas, el Dominador esperado en todo el Oriente, el Mesías, el Cristo del pueblo de Israel... |
|
Oración al Señor Crucificado ¿Qué tengo yo, Señor Jesús, que tú no me hayas dado?... |
|
El derecho de los padres a la educación de sus hijos La familia ha recibido, por parte del Creador, deberes y derechos respecto a la educación de los hijos. Este derecho de los padres tiene preferencia sobre el derecho de otras instituciones sociales. Ningún poder terreno —tampoco el Estado— está autorizado para disputar este derecho a los padres... |
|
El Aristócrata y la Granfina Lady Diana Cooper descansa junto a una estatua en los jardines del castillo de Chantilly, histórica mansión de los Príncipes de Condé... |
|
Peregrinando dentro de una mirada Fisonomía igual no conozco. La tengo bien cerca de mí, y movido por el arraigado hábito de observar y explicar todo para mi propio uso, fijo la atención en ella. Y de repente siento que me introduzco en ella... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino