Palabras del Director Febrero de 2017 – Año XVI

Estimados amigos:

En este número les ofrecemos una entrevista transcendental. Nuestro entrevistado, Antonio Augusto Borelli Machado, no necesita mayor presentación entre nosotros. Su obra maestra “Fátima: ¿Mensaje de Tragedia o de Esperanza?”, editada en más de 20 lenguas, ha alcanzado la espectacular cifra de más de cinco millones de ejemplares. Solo en el Perú se han publicado cinco ediciones que superan los 30,000 ejemplares.

La ocasión no puede ser más propicia. Nos estamos preparando para conmemorar el centenario de las apariciones de la Santísima Virgen en Fátima a los tres pastorcitos. Eximio conocedor del tema, al que ha dedicado gran parte de su vida, aborda a lo largo de este interesante coloquio aspectos extremamente delicados relacionados con el Mensaje de Fátima. Particularmente, a respecto de hechos transcurridos en las cinco últimas décadas.

Una vez que la hermana Lucía, en 1944, al dirigir el sobre lacrado con el tercer secreto al obispo de Leiria, escribió en su parte exterior que este podría ser abierto solamente después de 1960, ¿por qué el tercer secreto de Fátima tardó 40 años más en ser divulgado? ¿Qué circunstancias influyeron en tal decisión? ¿Una aproximación al mundo moderno y a los regímenes comunistas?

La respuesta a estas y a otras interesantes interrogantes, son brindadas por Antonio Borelli con la sólida argumentación que lo caracteriza y que usted lector podrá también valorar. Parte de un pormenorizado análisis de la propia respuesta dada a la cuestión por el entonces cardenal Joseph Ratzinger (más tarde, Benedicto XVI), a raíz de una pregunta formulada por el vaticanista Gian Franco Svidercoschi el 26 de junio del 2000.

Que esta entrevista —cuya segunda parte aparecerá en el próximo número— aumente en todos el deseo y la filial esperanza del pronto cumplimiento de las promesas de Fátima.

En Jesús y María,

El Director

El Picaflor El perfil de la beata Jacinta Marto, descrito por la hermana Lucía
El perfil de la beata Jacinta Marto, descrito por la hermana Lucía
El Picaflor



Tesoros de la Fe N°182 febrero 2017


¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? Entrevista a Antonio Borelli Machado
Febrero de 2017 – Año XVI El perfil de la beata Jacinta Marto, descrito por la hermana Lucía Vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos ¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? Azotado, coronado de espinas y condenado a muerte Beato Esteban Bellesini ¿Se puede sepultar a un protestante en una tumba católica? El Picaflor



 Artículos relacionados
Como es el pueblo, es el sacerdote Sicut populus sic sacerdos, ha dicho con profundo pensamiento el profeta Joel: como es el pueblo es el sacerdote. O dicho de otra manera: el sacerdote es el exponente de la piedad y de la cultura de un pueblo...

Leer artículo

El Picaflor Cierta vez, en la terraza de una hacienda donde me encontraba, un picaflor se detuvo de repente en el aire y comenzó a sorber el néctar de las flores de una enredadera. Succionaba de flor en flor...

Leer artículo

Grande y misteriosa cosa es la herencia “Grande y misteriosa cosa que es la herencia, es decir, el paso a lo largo de una estirpe, perpetuándose de generación en generación, de un rico conjunto de bienes materiales y espirituales, la continuidad de un mismo tipo físico y moral que se conserva de padre a hijo, la tradición que a...

Leer artículo

Una pátina celestial cubre Lourdes En aquel 2 de marzo de 1858, en la gruta de Massabielle, la Santísima Virgen le dijo a la joven Bernadette Soubirous, arrodillada a sus pies: “deben venir aquí en procesión”...

Leer artículo

¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino