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Revolución y Contra-Revolución “La lectura de su libro Revolución y Contra-Revolución me ha causado una magnífica impresión, tanto por la justeza y acierto con que analiza el proceso de la Revolución y desarrolla los verdaderos orígenes de la quiebra de los valores morales que desorienta las conciencias al presente, como por el vigor con que señala la táctica y los métodos de lucha para superarla. Estoy seguro de que con su docto libro ha hecho un singular servicio a la causa católica y contribuirá a concentrar las fuerzas del bien en la rápida solución del gran problema contemporáneo”.1 * * * “Este libro es un catecismo de la Contra-Revolución. La historia registró catecismos revolucionarios en el pasado: Mein Kampf de Adolph Hitler, Das Kapital de Karl Marx y el Catecismo Revolucionario de Netchaev. Pero nunca hubo un libro como este”.2
En defensa de la Acción Católica “Movido por tu dedicación y piedad filial, ofreciste al Santo Padre el libro En defensa de la Acción Católica, en cuyo trabajo revelaste primoroso cuidado y persistente diligencia. Su Santidad se regocija contigo porque explicaste y defendiste con penetración y claridad la Acción Católica, de la cual posees un completo conocimiento y a la cual tienes un gran aprecio, de tal modo que se hizo claro para todos cuán importante es estudiar y promover esta forma auxiliar del apostolado jerárquico. El Augusto Pontífice de todo corazón hace votos para que de este trabajo tuyo resulten ricos y sazonados frutos, y recojas no pequeñas ni pocas consolaciones; y como prenda de ello, te concede la Bendición Apostólica. Por tanto, con la debida consideración, me declaro muy devoto tuyo”.3
La libertad de la Iglesia en el Estado comunista “Nos congratulamos con el esclarecido autor, merecidamente célebre por su ciencia filosófica, histórica y sociológica”, augurando “la más amplia difusión al denso opúsculo, que es un eco fidelísimo de todos los Documentos del Supremo Magisterio de la Iglesia, inclusive las luminosas Encíclicas Mater et Magistra de Juan XXIII y Ecclesiam Suam de Paulo VI”4♦
1. Mons. Rómolo Carboni, Arzobispo Titular de Sidón, Nuncio Apostólico en el Perú (1959-69) y en Italia (1969-86). Carta del 24 de julio de 1961. 2. John Steinbacher, Prefacio de la primera edición norteamericana de la obra. Educator Publications, Fullerton, 1972, p. 7. 3. Mons. Juan Bautista Montini (futuro Paulo VI), Substituto de la Secretaría de Estado del Vaticano. Carta enviada a nombre de Pío XII, el 26 de febrero de 1949. 4. Cardenal Giuseppe Pizzardo, Prefecto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades (1964), actual Congregación para la Educación Católica.
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Plinio Corrêa de Oliveira Homenaje por los 20 años de su fallecimiento |
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