Estimados amigos: Ofrecemos en nuestras páginas centrales una conferencia del insigne líder católico Plinio Corrêa de Oliveira, del 11 de setiembre de 1964, en la víspera de una de las fiestas marianas más grandes, El Dulce Nombre de María. Esta celebración fue extendida a toda la Iglesia por el beato Inocencio XI a raíz de la derrota de los turcos musulmanes en la batalla de Kahlenberg, a las puertas de Viena, los días 11 y 12 de setiembre de 1683, luego de un par de meses de terrible asedio. Si la batalla de Lepanto (1571) puso término al avance turco en el Mediterráneo, la victoria en Viena lo logró por tierra. Duro golpe que terroristas islámicos intentaron replicar el 11 de setiembre de 2001, en los ataques contra las Torres Gemelas, en Nueva York. * * * En el cosmos de la santidad, encontraremos en la sección Vida de Santos una existencia verdaderamente singular, San José de Cupertino. Desde niño su conducta fue motivo de angustia y preocupación para su familia, problemas que se agravaron en la juventud y le acompañaron el resto de su vida. En el aula, sus compañeros lo despreciaban y se mofaban de él. En la casa y en el convento, era tan distraído que rompía todo lo que pasaba por sus manos. Hoy diríamos que padecía bullying en el colegio y los médicos le podrían diagnosticar TDAH, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, entre otras patologías. Sin embargo, su alma era de oro. Luego de una vida ejemplar, alcanzó la fama de santidad en este mundo y la gloria en la eternidad. Como de costumbre, les deseo a todos una provechosa lectura. En Jesús y María, El Director
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El Dulce Nombre de María Y el deber de velar por la gloria de Dios |
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La función social de la riqueza El Evangelio recomienda el desapego de los bienes de la tierra. Ese desapego no significa que el hombre deba evitar su uso, sino solamente que los debe usar con superioridad y fuerza de alma, así como con templanza cristiana, en lugar de dejarse esclavizar por ellos... |
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Santa Teresa de Lisieux Pionera de la “pequeña vía” Para un lector superficial de la Historia de un Alma, santa Teresita (1873-1897) fue una “santita” que vivió en un mar de rosas y apenas tuvo la desdicha de perder a su madre a los cuatro años de edad y de morir prematuramente. La iconografía romántica enfatiza esta idea presentándola como una monjita buena, sonrojada y risueña, sosteniendo un crucifijo y un mazo de rosas; una caricatura edulcorada, que más favorece a una piedad falsa y sentimental. Lo cual contrasta totalmente con las fotografías auténticas que de ella poseemos... |
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San Albino de Angers El primer biógrafo de san Albino fue san Venancio Fortunato (530-609), obispo de Poitiers, poeta y compositor de himnos latinos... |
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El coro Frente a un libro de coro, abierto de par en par sobre el facistol, el viejo maestro dirige con autoridad las angelicales voces de los niños... |
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La perfecta alegría Iban una vez San Francisco y el hermano León caminando en tiempo de invierno. ¿En qué está la perfecta alegría? preguntó el fraile, a lo que el santo vino a responder con un curioso pero ilustrativo ejemplo... |
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