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Plinio Corrêa de Oliveira
Una ciudad que tuviera ¡como calles… agua; como casas… palacios; como habitantes… venecianos! ¡Cuánto hay de poético, de misterioso, de aventurero en todo ello! La góndola, el puente de los suspiros, el infortunio, el misterio malévolo y majestuoso que habita la ciudad. Pero, al mismo tiempo, recibiendo sus deliciosas comodidades al borde del agua. Lo aterciopelado de aquellos palacios de Venecia, la guitarra durante la noche, todo eso tiene para mi una expresión difícil de enunciar. Venecia tiene un lujo que es a mi modo de ver grave, sosegado, pero ¡de lanza en ristre! De manera que es un lujo de delicioso reposo, pero abierto para el entusiasmo de las batallas, muy equilibrado y pensativo. Venecia es muy pensativa, un tanto conspirativa…, pero conspirativa con inteligencia. Así como un tejedor teje una alfombra, un veneciano teje una conspiración… En Venecia, cada acuerdo político era tratado como un cristal. Ese pueblo dio origen a una completa transformación del lugar. ¡Y esa transformación del lugar dio origen a una ciudad que es la joya del mundo!
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Nuestra Señora de Sonsoles Dulce Protectora de Ávila |
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San Casimiro Nacido en 1458, Casimiro fue el segundo hijo de Casimiro III, rey de la Polonia y Gran Duque de Lituania, y de Isabel de Austria, hija del emperador Alberto... |
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Importancia de la Familia No hay tema más candente y actual, pero al mismo tiempo más delicado y difícil, que el del matrimonio y la familia, porque de este depende en gran parte la felicidad del hombre... |
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Restauración espiritual de la virginidad Monseñor Villac: tengo 21 años y me gusta mucho leer las páginas que usted dedica para aclarar cuestiones modernas a la luz de la doctrina católica. Son realmente muy interesantes y un farol para que todos los católicos conozcan su doctrina frente a problemas actuales tan complicados. Entonces, le pido el favor de aclararme una duda muy importante para mí. Estoy seguro de que sus explicaciones me darán el rumbo preciso que debo seguir en la vida... |
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Ad te levavi oculos meos Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: Ad te levavi oculos meos, quae... |
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El Islam y el suicidio de Occidente El Islam está a la orden del día. Por eso juzgamos oportuno ofrecer a nuestros lectores una entrevista a nuestro colaborador Luis Sergio Solimeo, que acaba de publicar en los Estados Unidos un libro sobre el Islam, en el que trata de su actual expansión en Occidente, sus doctrinas y su origen... |
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