|
Estimados amigos: ¿Quién no recuerda con nostalgia las Semanas Santas de otrora? Desde la Cuaresma, que la precede, los espíritus se preparaban para estos días solemnes de oración y de meditación. El ambiente de las iglesias, el timbre de los sermones, los velos morados que cubrían las imágenes, los confesionarios colmados de penitentes que, movidos por la marea de gracias, resolvían librarse de sus pecados... eran manifestaciones de un clima religioso, que si hoy no desapareció, está tremendamente diluido. Hasta los años 60 y 70, las emisoras de radio y televisión, adhiriéndose al sentimiento católico, suspendían su programación habitual y pasaban a trasmitir música sacra o clásica apropiada, así como películas de índole religiosa. ¿En qué se transformó la Semana Santa? Tres o cuatro días en que la mayoría de las personas aprovechan para viajar, descansar y divertirse, apartando de su pensamiento la menor evocación de la Pasión de Jesucristo, como si ello fuese a perturbar su tranquilidad. Cada vez más fiestas y campamentos, y menos fervor en las procesiones y ceremonias. Y esto, sin hablar de los pecados con que en esos días se afrenta deliberadamente al Redentor. En este número, ofrecemos como Tema del Mes un artículo dedicado a todos aquellos que desean prepararse para la Semana Santa según el espíritu y las normas de la Iglesia de siempre. Amigo lector, permítame una sugerencia. Aproveche estos días para pedir a los Sagrados Corazones de Jesús y de María gracias para que usted y su familia progresen en la virtud. Ruegue también, y principalmente, por la Santa Iglesia, que atraviesa por una verdadera Pasión. En Jesús y María, El Director
|
La Cuaresma |
|
La fecundidad de la vida urbana medieval Si algún día, querido lector, por la gracia de Dios, fuéramos conducidos por nuestro ángel de la guarda en un largo viaje al pasado, y acabáramos desembarcando en una ciudad europea del año 1200, nos encontraríamos ante un escenario imposible de ser imaginado por los hombres de nuestro siglo en toda su belleza y variedad... |
|
¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios! A todos los magistrados y cónsules, jueces y gobernantes de toda la tierra y a todos los demás a quienes lleguen estas letras, el hermano Francisco, vuestro pequeñuelo y despreciable siervo en el Señor Dios, os desea a todos vosotros salud y paz... |
|
El sacrificio indispensable El sacrificio que se exige a la generación actual no es el de la sangre; la muerte no es el supremo peligro al que tiene que enfrentarse el joven de hoy, sino la vida misma... |
|
La “yihad” islámica en una escuelita italiana El 14 de mayo pasado, en la ciudad de Terni, 100 km al norte de Roma, un niño musulmán de doce años de edad golpeó una y otra vez a una compañera de clase en el pecho, por llevar un crucifijo al cuello... |
|
Insidiosa trama para disolver la familia Una observación banal y evidente es que hoy todo tiende a disgregarse, empezando por la familia. El esfuerzo continuo que los hombres ejercían para asociarse, teniendo en vista un bien común, tiende ahora a desarticularse... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino