|
PREGUNTA ¿Por qué la Biblia combate tanto la idolatría relativa a las imágenes y otros dogmas, mientras que la Iglesia Católica la practica abiertamente? RESPUESTA Idolatría es prestar un culto de adoración a un ídolo. Ídolo es la representación de una falsa divinidad. Los pueblos antiguos —y aún hoy muchos pueblos paganos— daban culto a falsas divinidades, a veces hasta con ritos sangrientos u obscenos. “Todos los dioses de los gentiles son demonios” (Sal. 95, 5), dice la Sagrada Escritura. El pecado de idolatría es de suma gravedad pues atenta contra la majestad divina, prestando al demonio un culto que sólo le es debido al Creador. La Iglesia Católica siempre condenó severamente el culto idolátrico, pues Ella promueve el culto de adoración al único y verdadero Dios solamente y no a dioses falsos o ídolos.
El culto que se presta a las imágenes de Nuestro Señor, de la Santísima Virgen y de los santos, no es tomando tales imágenes como si fuesen habitadas por dioses —como creían los paganos— sino como símbolos, como representaciones del Salvador, de su Madre Santísima y de los santos. Es un culto de veneración, que se dirige a ellos a través de sus símbolos.
|
Jesús, manso y humilde de corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo |
|
En la era de los abuelos-niños Un salón decorado con cierta gravedad. Muebles pesados, gran cortina, cuadros y adornos que parecen tener valor... |
|
Capítulo 6: Pecado y castigo A fin de mostrar la gravedad del pecado, María Santísima presenta sus consecuencias: después de la muerte, el infierno, castigo eterno; y, en esta vida, guerras y persecuciones a la Iglesia y a los buenos... |
|
La indiferencia religiosa Entendemos por indiferentes a los que no se ocupan de religión alguna... |
|
Pena de muerte: Una ejecución en Roma La Santa Iglesia, como buena madre, aunque acepte la aplicación de alguna sanción o pena, dispensa al alma de quien es castigado mil cuidados y cariños... |
|
El amor a la Cruz y la necesidad de la inmolación Después de un día de mucha tristeza y temor al verme con tan pesada carga encima y tantas dificultades que vencer, al comulgar al día siguiente me consoló Nuestro Señor y me hizo comprender que no debía preocuparme de cómo, ni cuándo, ni con qué éxito llevaría a cabo la Obra... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino