Estimados amigos: El 2020 y el 2021 podrán ser estigmatizados como los años de la pandemia. Mientras que el coronavirus surgido en la China comunista se difundía por toda la faz de la tierra, los medios de comunicación y las redes sociales se encargaron de esparcir el pánico. Ciertos expertos consideran que el pavor colectivo ha sido peor que la propia enfermedad, acarreando innumerables traumas psicológicos. Personas con diversas morbilidades (cánceres, problemas pulmonares, cardíacos, etc.), por temor al contagio, abandonaron sus exámenes médicos de rutina y desistieron de sus tratamientos en clínicas y hospitales. Podrían haberse curado, pero muchos terminaron muriendo… de miedo a morir. Las drásticas medidas de confinamiento han tenido como consecuencia el incremento del desempleo y de la pobreza en muchas regiones. También hubo quienes se enriquecieron y otros que lo seguirán haciendo, a costa de los demás. Sin embargo, el daño causado no solo afectó a los cuerpos, sino también a las almas. En lo espiritual, las medidas extremas y los protocolos sanitarios ocasionaron el cierre de iglesias y la suspensión de los sacramentos; con el consentimiento, incluso complacencia, de ciertas autoridades eclesiásticas. La asistencia religiosa fue así negada a muchos fieles católicos, abandonados en un momento en que más la necesitaban. Antes de vislumbrar el final de esta pesadilla, volvamos nuestras almas a Dios, a quien tanto hemos ofendido con nuestros pecados, y acatemos sus Mandamientos, con lo cual obtendremos mejores días, aunque sean más arduos. Pidamos a Nuestra Señora de Lourdes, a quien veneramos particularmente en este mes, que obtenga de su Divino Hijo salud para los enfermos, consuelo para los afligidos y bienaventuranza eterna para nuestros difuntos. En Jesús y María, El Director
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Sta. Bernadette Soubirous La vidente de la Virgen de Lourdes |
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Felicidad, sufrimiento y amor de Dios “Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud” (Jn 15, 9-11)... |
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¿Se debe dar crédito a toda y cualquier aparición de Nuestra Señora? Según el Apocalipsis 7, 15 los santos prestan culto a Dios día y noche, por lo que les es imposible manifestarse en espíritu en este mundo. Valiéndose de ello, el diablo nos puede engañar, tomando la apariencia y la forma de alguno de ellos (2 Cor 11, 14)... |
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Santa Melania la Joven Ante la amenaza que pendía sobre Roma a partir del año 408, con los bárbaros en el horizonte, muchas familias ilustres comenzaron a abandonar la Ciudad Eterna y buscar refugio en las provincias... |
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Preciosas tradiciones navideñas Desde la primera noche de Navidad, el nacimiento de Jesús abre espacios de luz y de alegría, incluso en medio de la oscuridad y la tristeza... |
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San José de Pignatelli y Moncayo Séptimo de los ocho hijos del príncipe Antonio Pignatelli y de la marquesa Francisca Moncayo, de la rama española de una nobilísima familia del reino de Nápoles... |
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