Palabras del Director Febrero de 2021 – Año XX

Estimados amigos:

El 2020 y el 2021 podrán ser estigmatizados como los años de la pandemia.

Mientras que el coronavirus surgido en la China comunista se difundía por toda la faz de la tierra, los medios de comunicación y las redes sociales se encargaron de esparcir el pánico.

Ciertos expertos consideran que el pavor colectivo ha sido peor que la propia enfermedad, acarreando innumerables traumas psicológicos. Personas con diversas morbilidades (cánceres, problemas pulmonares, cardíacos, etc.), por temor al contagio, abandonaron sus exámenes médicos de rutina y desistieron de sus tratamientos en clínicas y hospitales. Podrían haberse curado, pero muchos terminaron muriendo… de miedo a morir.

Las drásticas medidas de confinamiento han tenido como consecuencia el incremento del desempleo y de la pobreza en muchas regiones. También hubo quienes se enriquecieron y otros que lo seguirán haciendo, a costa de los demás.

Sin embargo, el daño causado no solo afectó a los cuerpos, sino también a las almas. En lo espiritual, las medidas extremas y los protocolos sanitarios ocasionaron el cierre de iglesias y la suspensión de los sacramentos; con el consentimiento, incluso complacencia, de ciertas autoridades eclesiásticas. La asistencia religiosa fue así negada a muchos fieles católicos, abandonados en un momento en que más la necesitaban.

Antes de vislumbrar el final de esta pesadilla, volvamos nuestras almas a Dios, a quien tanto hemos ofendido con nuestros pecados, y acatemos sus Mandamientos, con lo cual obtendremos mejores días, aunque sean más arduos.

Pidamos a Nuestra Señora de Lourdes, a quien veneramos particularmente en este mes, que obtenga de su Divino Hijo salud para los enfermos, consuelo para los afligidos y bienaventuranza eterna para nuestros difuntos.

En Jesús y María,

El Director

La cocina de los ángeles La libertad de la Iglesia y la dictadura sanitaria
La libertad de la Iglesia y la dictadura sanitaria
La cocina de los ángeles



Tesoros de la Fe N°230 febrero 2021


Sta. Bernadette Soubirous La vidente de la Virgen de Lourdes
La cocina de los ángeles Febrero de 2021 – Año XX La libertad de la Iglesia y la dictadura sanitaria Calendario del Bicentenario Febrero 2021 La psicología en la crisis del hombre contemporáneo El Sacramento del Matrimonio - II ¿Puede la psicoterapia procurar siempre el bien del alma? Santa Bernadette Soubirous ¿Condena la Iglesia Católica los horóscopos y las prácticas supersticiosas? San Pío X: La irradiación de un santo



 Artículos relacionados
Conversar con Dios es tarea fácil y agradable Hemos dicho que es grande error manifestar desconfianza en nuestras relaciones con Dios y comparecer siempre ante su divino acatamiento como aparece en la presencia de su señor el esclavo tímido y vergonzoso, temblando de miedo. Pero todavía el error es mucho mayor si creemos que el conversar con Dios causa tedio y amargura...

Leer artículo

Cuando los hombres se alejan de Dios, se corrompen las costumbres y decae la propia civilización Cuando se rompen los vínculos que atan al hombre a Dios, que es el legislador y juez supremo y universal, no queda sino la apariencia de una moral meramente profana, o como ellos dicen, de una moral independiente que hace caso omiso de la Razón eterna y de los preceptos divinos...

Leer artículo

Algunas reglas de urbanidad El pecado nos ha puesto en la necesidad de vestirnos y de cubrir nuestro cuerpo. Por ese motivo, puesto que siempre llevamos con nosotros la condición de pecadores, nunca debemos mostrarnos, no solo sin vestidos, sino inclusive sin estar totalmente vestidos...

Leer artículo

San Juan Leonardi Nacido en 1541 en Diecimo, en la provincia de Lucca (Italia), Juan Leonardi era el menor de los siete hijos de una familia de modestos agricultores...

Leer artículo

¿Qué se esconde detrás de la “píldora del día siguiente”? “Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae” (Canon 1398, Código de Derecho Canónico, promulgado en 1983 por S.S. Juan Pablo II)...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino