Aún cuando se considere veraz el hecho de que el oro fuera el objetivo principal en la mente de los conquistadores españoles del Nuevo Mundo, es un hecho histórico que en dicha conquista, desde los confines más septentrionales de México hasta el extremo sur de Chile, la religión jugó siempre un papel muy importante, y la marcha triunfal del estandarte de Castilla fue también el avance glorioso de la cruz del Salvador. Que la religión fue la nota primordial de las cruzadas americanas es evidente por la historia de su origen; la aprobación que les diera el Sumo Pontífice; la multitud de abnegados misioneros que siguieron la estela de los conquistadores para salvar las almas de los conquistados; las reiteradas instrucciones de la Corona, cuyo propósito principal era la conversión de los indígenas; y por los actos de los propios soldados.
Julián Moreno-Lacalle, Perú, in The Catholic Encyclopedia; resumiendo a Prescott en La Conquista del Perú, l. II, c. 3.
|
Fiesta de Gloria y de Paz Junto al nacimiento, una meditación de Navidad |
|
El hábito y el monje Se diría que la afirmación de que el hábito no hace al monje, o que el uniforme no hace al héroe, es al mismo tiempo verdadera y falsa. En efecto, el hombre no se hace monje o militar auténtico tan solo por adoptar la vestimenta propia de ese estado... |
|
El maravilloso mundo de las flores de la Virgen Mientras que el hombre moderno busca la felicidad en la gratificación instantánea; hubo un tiempo en la cristiandad en que las personas creían que la felicidad provenía de una verdadera comprensión del orden del universo... |
|
Jesús en el huerto de Getsemaní Al llegar Jesús al pie del monte de los Olivos, entró en un huerto del valle cercano, llamado Getsemaní. En este lugar, fue precisamente donde el Salvador sintió todo el peso de las miserias humanas, que voluntariamente había tomado sobre sí... |
|
Indisolubilidad del matrimonio Constatamos a cada paso cómo la crisis moral de la sociedad se debe en gran parte al desmoronamiento de la familia... |
|
La Torre de Belén LA TORRE DE BELÉN, en Lisboa, de tal manera causa la impresión de ser un castillo, y no una simple torre, que hasta se podría preguntar ¡cómo una torre puede ser tan bella! Ella ostenta la pompa y la imponencia de un castillo de cuento de hadas, con su piedra blanca que brilla al sol... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino