Palabras del Director Noviembre de 2018 – Año XVII

Estimados amigos:

Revisando detenidamente la portentosa colección de la revista “Catolicismo” —editada en el Brasil desde el mes de enero de 1951 hasta nuestros días, y cuyos 815 números se encuentran ahora disponibles en Internet— me deparé con un interesantísimo artículo escrito por el recordado Prof. Fernando Furquim de Almeida (1913-1981) sobre el más querido e ilustre de los peruanos.

Bajo el título de Fray Martín de la Caridad
su contribución figura estampada en el nº 156 de la reconocida publicación católica, correspondiente al mes de diciembre de 1963. Escrita después de un viaje que el autor realizó a Lima y cuando aún estaban frescos los recuerdos de la canonización de san Martín de Porres, que había tenido lugar en Roma el año anterior.

Como bien queda reflejado en sus escritos, el Prof. Furquim se caracterizó en vida por su aguda inteligencia, gran distinción, afabilidad en el trato y finas dotes diplomáticas.

Valga también la presente transcripción como un justo homenaje a quien practicó en nuestra tierra la heroicidad de las virtudes cristianas y nos dejó con su ejemplo el más precioso de los legados.

Gran devoto de María, a quien consagró su vida en el convento de Nuestra Señora del Rosario, fray Martín —desde el cielo en donde goza de la visión beatífica— se encantará particularmente con dos de los artículos que componen el presente número de Tesoros de la Fe.

El primero, de la sección Página Mariana, donde nuestro colaborador John Horvat nos introduce en “El maravilloso mundo de las flores de la Virgen”; y el segundo, de la sección La Palabra del Sacerdote, en que Mons. Villac responde a un interrogante que cobra renovada actualidad: “¿La pobreza es el centro del Evangelio?”

Deseándoles a ustedes una grata y provechosa lectura, me despido hasta el próximo mes.

En Jesús y María,

El Director

La India y su pueblo soñador Cuando los hombres se alejan de Dios
Cuando los hombres se alejan de Dios
La India y su pueblo soñador



Tesoros de la Fe N°203 noviembre 2018


Fray Martín de la Caridad ¡Gloria inmortal a tu bendito nombre!
Noviembre de 2018 – Año XVII Cuando los hombres se alejan de Dios, se corrompen las costumbres y decae la propia civilización Reminiscencias a la espera de un resurgimiento El maravilloso mundo de las flores de la Virgen Fray Martín de la Caridad ¿La pobreza es el centro del Evangelio? La India y su pueblo soñador



 Artículos relacionados
Santa Liduvina de Schiedam El sufrimiento, cuando es visto con ojos sobrenaturales, es tan sublime que tiene algo de sacramental. En efecto, los santos lo llaman comúnmente el octavo sacramento. ¿Podría ser de otra manera si el propio Hijo de Dios lo eligió amorosamente para Sí, convirtiéndolo en su mayor galardón aquí en la tierra?...

Leer artículo

¿Lutero fue un hombre de Dios? Para responder la cuestión, es conveniente remontarse a los principios y preguntar: “¿Qué es la religión?”. Porque sólo así podremos saber si Dios deseó vincularse con nosotros no apenas a través de una relación personal, sino también en el seno de una religión...

Leer artículo

La cultura de la intemperancia: la Cultura Pop LO QUE CARACTERIZA cada vez más al hombre promedio actual es que ya no puede ordenar su vida, su actividad y su voluntad según una jerarquía de valores y principios eternos, dejándose, por el contrario, llevar como una pluma al viento por el espíritu de la época, por las corrientes de la moda, por los anuncios en los medios de comunicación social y por la propaganda política. ...

Leer artículo

Conclusión del Sermón de la Montaña Después de enseñar sobre las buenas obras, la oración y el ayuno, Jesús prosigue tratando de los cuidados que debe tomar el cristiano: —“No acumuléis tesoros en la tierra, donde los consume el óxido y la polilla, y donde los ladrones los desentierran y roban”...

Leer artículo

Dios es un maestro que examina y dictamina Dios no se contradice a Sí mismo, todo lo contrario, Él muestra lo verdadero y auténtico que ha impreso en el corazón humano...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino