El último fruto de la nobleza es que, así como una misma piedra preciosa refulge más engastada en oro que en hierro, así las mismas virtudes resplandecen más en el varón noble que en el plebeyo; por lo que la nobleza unida a la virtud es el máximo ornamento. Que así como es mucho más brillante la virtud en un noble, así también en él el vicio es mucho más vergonzoso. Del mismo modo que es más fácil notar la suciedad en un lugar claro y bañado por los rayos del sol que en un oscuro rincón, las manchas en un áureo vestido que en uno ordinario y andrajoso, y las máculas y cicatrices en el rostro que en una parte oculta del cuerpo; así también en los nobles los vicios son más notables que en los hombres de condición vulgar, son mucho más desagradables de contemplar y afean más vergonzosamente el espíritu de los culpables. ¿Puede, en verdad, verse algo más indigno que un adolescente nacido de padres ilustres y de buena familia corrompido y entregado a las tabernas, juegos, bacanales y orgías?
* San Carlos Borromeo, Homiliae CXXII, apud Plinio Corrêa de Oliveira, Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana, Editorial Fernando III el Santo, Madrid, 1993, p. 290-291.
|
La sagrada flor de Lima La Rosa de la Ciudad de los Reyes |
|
El primer deber de caridad es corregir a los que yerran Refiriéndose a la falsa idea de amor al prójimo esparcida por los propagadores de la herejía modernista, enseña el Papa San Pío X... |
|
Señor de los Milagros Por los años de 1651 descubrió la piedad una sagrada efigie de un crucifijo en una pared antigua... |
|
Las tres virtudes teologales simbolizadas en el turíbulo En el turíbulo están muy bien simbolizadas las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Desde mi punto de vista, principalmente la fe, pero también las otras dos virtudes están simbolizadas en el turíbulo... |
|
Las voces de todas las criaturas ¡Oh!, si tuvieses oídos para entender las voces de las criaturas, sin duda verías cómo todas ellas a una te dicen que ames a Dios... |
|
La cocina de los ángeles El cuadro que ilustra esta página es una obra maestra de Murillo (1617-1682), en la que el gran pintor español retrata el milagro que ocurrió en la cocina de uno de los monasterios de la Orden de San Bruno... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino