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Gran orador sagrado del siglo XVII Plinio Corrêa de Oliveira
Este cuadro representa a Jacques-Bénigne Bossuet (1627-1704), el famoso obispo de Meaux (a 40 km al nordeste de París), gran orador sagrado con un dominio perfecto de su palabra sonora e impecable. En él se nota el ascendiente sobre toda la atmósfera imponderable a su alrededor, en la cual numerosas personas lo oían y aplaudían. Son hombres de corte, príncipes, duques, prelados, mariscales. Se nota también la estabilidad y la fuerza que su personalidad refleja. ¿Existe la posibilidad de que él, de repente, diga una tontería? — No. ¿Existe la posibilidad de que apostate de la fe? — Tampoco. ¿Es un hombre al cual se le puede hacer una broma impertinente? — Todo en él esta protegido por un nimbo, que hace que eso sea imposible. Esa fuerza, gravedad y estabilidad eran características de los viejos tiempos. Llama la atención el hecho de que Bossuet esté tan adornado. Era la costumbre de la época. Muchos otros, de poca personalidad, solían exagerar, usando demasiados adornos —lazos vistosos, pelucas, etc.— justamente para esconder la falta de presencia.
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