Estimados amigos: El Mensaje de Fátima fue confiado a Lucía, Jacinta y Francisco hace exactamente cien años atrás, durante la aparición del 13 de julio de 1917. En la ocasión la Santísima Virgen les pidió formalmente a los niños que guardaran reserva de él: “Esto no se lo digáis a nadie”. Cuando los tres pastorcitos fueron interrogados al respecto, simplemente respondieron que se trataba de un secreto. Y su reserva llegó hasta el heroísmo, pues muchas personas —incluso clérigos y autoridades— intentaron sonsacarles, ya sea por las buenas o por las malas, lo que les había manifestado la Señora en aquella ocasión. El reconocimiento de las apariciones por parte de la autoridad eclesiástica llegó en 1930, sin que nada sobre el secreto fuese revelado. Recién en 1941, la hermana Lucía redactó la primera y segunda parte del secreto, cuando Mons. José Alves Correia da Silva —obispo de Leiria— le mandó que escribiera todo lo que recordaba sobre Jacinta, para una nueva edición de un libro sobre su vida: “esta orden me llegó como un rayo de luz, viendo que había llegado el momento de revelar las dos primeras partes del secreto”, señaló la vidente. La tercera parte del secreto fue escrita en 1944 y dirigida al obispo de Leiria en un sobre lacrado, en cuyo exterior indicaba que solamente se podría abrir después de 1960. Se llegó a hablar entonces del “secreto mejor guardado del mundo”. Finalmente, después de un largo itinerario, la Santa Sede hizo público el tercer secreto el 26 de junio del 2000. En esta edición presentamos un nuevo capítulo del libro “El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca”, de Luis Sergio Solimeo, que trata precisamente de la memorable tercera aparición en la Cova da Iria, cuando la Virgen se dignó dirigir al mundo su mensaje de conversión y esperanza. ¡Que sus celestiales anuncios y exhortaciones encuentren eco en nuestras almas! En Jesús y María, El Director
|
El mensaje de Fátima ¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará! |
|
¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana? Tengo amigos que no comprenden cómo Jesucristo, siendo Dios, podía tener una vida verdaderamente humana, y por eso yo quisiera saber cómo eran la Persona y la vida humana de Nuestro Señor Jesucristo. En otros términos, cómo era posible que Nuestro Señor sintiera dolores físicos o aflicciones morales, si al mismo tiempo, siendo Dios, vivía en la absoluta felicidad de la Santísima Trinidad. Y también si, por ejemplo, Él podía contraer alguna enfermedad, resfriarse, etc... |
|
Santa Eustoquia, Virgen Eustoquia nació en Roma el año 368, siendo la tercera de las cuatro hijas del senador romano Toxocio y de su esposa Paula... |
|
Capítulo 10: Un signo de contradicción El profeta Simeón, sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos durante su presentación en el Templo, profetizó que Él sería un signo de contradicción: de salvación para algunos que lo aceptarían y de perdición para otros que lo rechazarían... |
|
Crueles tormentos que infligieron al insigne Siervo de Dios fray Diego Ortiz Hacía tiempo ya que los religiosos agustinos se encontraban evangelizando en la región de Vilcabamba, cerca del Cusco, cuando llegó allí fray Diego Ruiz Ortiz, a principios del año 1569, a participar de tal misión... |
|
El amor en el matrimonio deformado por el romanticismo Soy hijo de familia católica y, lamentablemente, durante muchos años me perdí por los descarríos del mundo. Hace algunos años, comencé a relacionarme con una joven, más por sensualidad que por sentimientos de afecto por su persona... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino