Verdades Olvidadas ¡No abuséis de la misericordia!

Prestad atención a mis razones , derramaré mi espíritu sobre vosotros, quiero comunicaros mis palabras.

Os llamé, y vosotros rehusasteis; extendí mi mano y la rechazasteis; despreciasteis mis consejos, no aceptasteis mis advertencias. Pues bien, yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando os alcance el terror.

Cuando os alcance como tormenta el pánico, cuando os llegue como huracán la desgracia, cuando os alcancen la angustia y la aflicción, me llamaréis, pero no os escucharé; me buscaréis, pero no me encontraréis.

Por haber menospreciado el saber y no querer temer al Señor, por no aceptar mis consejos y despreciar mis reprensiones, comerán el fruto de su conducta, se hartarán de los planes que hicieron. La indisciplina matará a los irreflexivos, la indolencia acabará con los necios; mas quien me escucha vivirá tranquilo, seguro y sin temor a la desgracia.


LIBRO DE LOS PROVERBIOS 1, 23-30.

Palabras del Director Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV Milagro eucarístico de Legnica
Milagro eucarístico de Legnica
Palabras del Director Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV



Tesoros de la Fe N°174 junio 2016


Pedagogía católica El deber de la corrección
Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV ¡No abuséis de la misericordia! Milagro eucarístico de Legnica: para los médicos, la hostia es un tejido humano Pedagogía católica:el deber de la corrección Más curaciones obradas por Jesús Los mártires de Uganda San Carlos Lwanga y compañeros ¿Existe algún medio lícito para evitar la natalidad? “Si vis pacem, para bellum”



 Artículos relacionados
San Enrique II Baluarte de la Iglesia contra los ataques de bizantinos y musulmanes, defensor de los derechos y prerrogativas del Papado, promotor de la reforma moral del clero y del celibato eclesiástico, incansable apóstol de los eslavos, san Enrique fue educado por san Wolfgang, obispo de Ratisbona, y se convirtió en el único emperador del Sacro Imperio en ser elevado a la gloria de los altares. Casado con santa Cunegunda, de la Casa de Luxemburgo, era cuñado de san Esteban, primer rey evangelizador de Hungría...

Leer artículo

Misericordia y Severidad Nuestro Señor es por excelencia el modelo de bondad, pero también de combatividad. Sigamos sin restricciones los pasos de nuestro Divino Redentor. En su vida, pasión y muerte, el Divino Maestro nos dio magníficas lecciones de misericordia, pero además de ello fue el ejemplo —en el más alto...

Leer artículo

La esencial catolicidad del Perú: De una Gloriosa Tradición al Espíritu de Cruzada* La conquista del Nuevo Mundo tuvo patentes características de cruzada religiosa. El continente fue descubierto el día de Nuestra Señora del Pilar, y siempre sería Ella la capitana reconocida de la animosa epopeya...

Leer artículo

La caridad sin fe es mera filantropía En principio, el mundo no pone objeciones a las obras concretas de benevolencia o de misericordia que suponen reparar una carencia en los hombres...

Leer artículo

Cristianismo y sabores Cuando Plinio Corrêa de Oliveira narraba los acontecimientos que tuvieron lugar en São Paulo a principios del siglo pasado —era el tiempo de su infancia—, nos llamaban especialmente la atención los hábitos sociales de aquella época...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino