Palabras del Director Nº 115 - Julio 2011 - Año X
Estimados amigos:

Una de las devociones marianas más populares y extendidas en Latinoamérica es el culto a la Santísima Virgen del Carmen. Existen célebres imágenes de esta advocación en Paucartambo, en el Cusco; el Carmen de la Legua, en el Callao; el Carmen Alto, en Lima; la Virgen del Carmen de Cuyo, en Argentina; la Virgen del Carmen de Villavicencio, en Colombia; la Virgen de La Tirana, en Chile; la Virgen del Cerrito del Carmen, en Guatemala; la Virgen de la Ciudad del Carmen, en México; Nossa Senhora do Carmo en Recife, Brasil; etc.

¿Cuántos millones y millones de católicos a lo largo de los siglos llevaron impuesto el Escapulario del Carmen? ¿Quién no oyó alguna vez hablar de él? ¿O de las promesas y privilegios que dispensa a sus devotos?

En este mes de julio —que bien podríamos llamar carmelita— se celebran las festividades de Santa Teresa de Los Andes, la primera santa chilena, el día 13; Nuestra Señora del Carmen, el día 16; y, de San Elías Profeta, padre espiritual e inspirador del Carmelo, el día 20. En números anteriores de Tesoros de la Fe algo se ha tratado, aunque no agotado, sobre los dos últimos temas.

Faltaba dedicar un artículo a Juanita Fernández Solar, lirio de santidad carmelita en América. Nacida en Santiago de Chile el año 1900, murió en la flor de su juventud en el Carmelo de Los Andes en 1920 y fue canonizada en Roma en 1993.

A ella, que siguió la espiritualidad de la gran Santa Teresa de Ávila y la no menos grande Santa Teresita del Niño Jesús, por la intercesión de María Santísima del Carmen, le pedimos que suscite en nuestros países una verdadera legión de almas de auténtica santidad, que tanta falta hacen, para que con sus oraciones, trabajos y penitencias, atraigan las gracias del cielo para hacer realidad la promesa del triunfo del Inmaculado Corazón de María hecha en 1917 en Fátima, cuando Juanita apenas soñaba con ingresar al Carmelo.

En Jesús y María,

El Director
Esplendor regio y confort popular El hurto por hambre no es lícito
El hurto por hambre no es lícito
Esplendor regio y confort popular



Tesoros de la Fe N°115 julio 2011


Santa Teresa de Los Andes
Nº 115 - Julio 2011 - Año X El hurto por hambre no es lícito ¡Partir es vivir… o morir un poco! La propina y su importancia social La Patrona de Roma Santa Teresa de Los Andes ¿La moral es cosa del pasado? Esplendor regio y confort popular



 Artículos relacionados
Cristiandad II Cuando la vida social de las almas es regular e intensa en un determinado grupo humano —una familia, digamos, o una sociedad—, se constituye en él una especie de alma colectiva, es decir, un conjunto de convicciones, algunas de las cuales se valoran como particularmente importantes...

Leer artículo

El primer deber de caridad es corregir a los que yerran Refiriéndose a la falsa idea de amor al prójimo esparcida por los propagadores de la herejía modernista, enseña el Papa San Pío X...

Leer artículo

Amor o instinto maternal La más importante de las cualidades que hemos de suscitar en el niño es la confianza...

Leer artículo

Un pecado que desagrada a los mismos demonios Desgraciados… como ciegos y tontos, ofuscada la luz de su entendimiento, no reconocen la pestilencia y miseria en que se encuentran, pues no solo me es pestilente a mí, sino que ese pecado desagrada a los mismos demonios, a los que esos desgraciados han hecho sus señores...

Leer artículo

Sublime diálogo de almas Recíprocamente, nunca Dios amó tanto a una mera criatura. Y nunca un hijo amó tan plenamente, tan enteramente, tan desbordantemente a su madre...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino