Nos aproximamos de la magna fecha de la Cristiandad: la Natividad de nuestro adorable Redentor. Razón por la cual presentamos en este número algunas reflexiones que auxilien a nuestros lectores a meditar adecuadamente sobre el misterio del nacimiento del Divino Infante. Debido a la progresiva paganización de las costumbres, se vuelve cada vez más difícil para el verdadero católico conmemorar dignamente el sagrado evento y defenderse de la avasalladora onda neopagana. Tal avalancha tiende a transformar la Navidad en un acontecimiento meramente humano y material, en que el nacimiento del Dios encarnado cede lugar a la figura caricaturesca de Papá Noel. Como reacción a tales deformaciones anticristianas, es laudable el reciente movimiento popular ocurrido en ciertas regiones de Alemania —famosas por sus celebraciones cristianas de la Navidad— que obtuvo la prohibición de Papá Noel. Éste venía sustituyendo la simpática figura del obispo católico San Nicolás de Bari, cuya aparición en época navideña, distribuyendo regalos a los niños, era una costumbre multisecular. Como preparación para la Navidad, les ofrecemos unos apuntes sobre el origen y la dilatación de la devoción a Nuestra Señora de la Expectación del Parto —conocida como la Virgen de la “O”— particularmente entre nosotros. No hay Navidad sin Jesús; tampoco sin una oración en familia, unos regalos como señal de afecto y una buena comida, aunque sea como la de los humildes pastores de Belén. Al despedirme, formulo votos para que con ocasión de la fiesta navideña crezca en vuestras almas la comprensión, el amor y la gratitud a la infinita misericordia de Dios, que se hizo hombre para padecer por nuestra Redención. En Jesús y María, El Director
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Nuestra Señora de la “O” La Virgen de la Expectación del Parto |
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La perfecta alegría Iban una vez San Francisco y el hermano León caminando en tiempo de invierno. ¿En qué está la perfecta alegría? preguntó el fraile, a lo que el santo vino a responder con un curioso pero ilustrativo ejemplo... |
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Sacando de una ruina un monumento, de una costumbre una institución Las grandes polémicas, que caracterizaron tanto la historia del siglo XIX, conservan en general, por la elevación de sus temas, por la fuerza de su pensamiento, por la distinción de su lenguaje, algo de la nobleza de la sociedad europea anterior a la Revolución... |
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Un lazo sutil del espíritu maligno Los devotos escrupulosos son personas que temen des honrar al Hijo al honrar a la Madre, rebajar al uno al honrar a la otra. No pueden tolerar que se tributen a la Santísima Virgen las justísimas alabanzas que le prodigan los Santos Padres... |
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El Paraíso Terrenal El Señor, dice el Génesis, había plantado desde el principio un jardín de delicias, y en él había colocado al hombre que había formado (2, 8)... |
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Loreto, la nueva Nazaret La humilde casa en la que la Santísima Virgen dijo sí a la invitación divina para ser la Madre del Redentor, y en la que vivió a lo largo de los años en compañía de su Hijo y de san José... |
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