|
Plinio Corrêa de Oliveira
En el turíbulo están muy bien simbolizadas las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Desde mi punto de vista, principalmente la fe, pero también las otras dos virtudes están simbolizadas en el turíbulo. Cuando alguien mira hacia él percibe un vislumbre del orden sobrenatural. La fe está para el alma humana como los granos de incienso están para el fuego. Así, cuando el alma es ardiente, coloca por encima de todo la virtud de la fe, y ésta recibe del calor del alma humana una realidad, una vida. Pero, por otro lado, jamás el carbón solo podría emitir aquel perfume que se desprende del incienso. Es necesario que los granos de otra esencia caigan sobre las brasas, para que, en el fuego, desprenda aquella humareda perfumada. No existe nadie que, viendo quemar el incienso en el turíbulo y viendo cómo el humo se eleva, no tenga la sensación de que su oración se está elevando como el incienso a Dios. ¡Es la esperanza! En esta meditación, ¿qué decir a respecto de la virtud de la caridad? En aquella humareda se siente un cierto calor, y ella tiende a esparcirse generalizadamente por todo el ambiente; como la caridad, que es generosa, abarcadora y desea extenderse a todos. En el alma de un católico estos símbolos permanecen medio intuitivos, y le llevan a pensar: “¡Qué bien hace mirar el turíbulo!” Análogamente, el mismo efecto es producido por la lamparita en el altar del Santísimo Sacramento. Si en lugar de ella se colocara una lámpara eléctrica, nunca produciría ese efecto.
|
El Velo de la Verónica¡Quién tuvo en sus manos tejido más augusto! |
|
Santa Francisca Javier Cabrini ASÍ LA DESCRIBIÓ el Papa Pío XII: 'Heroína de los tiempos modernos […] imagen de la mujer fuerte, conquistadora del mundo, con pasos audaces y heroicos a través del curso de su vida mortal'... |
|
Capítulo 8: Como en Palestina, hace 2000 años... Las apariciones de Fátima habían dejado de ser un evento local, un caso extraño que envolvía a tres niños incultos de la serranía, para convertirse en un evento nacional con repercusiones más allá de las fronteras, entre los soldados portugueses apostados en Francia... |
|
San José de Calasanz ue con sorpresa que los habitantes del palacio del nobilísimo D. Pedro de Urgel, barón de Peralta de la Sal, en la católica España, vieron en 1561 a su hijo de cinco años de edad, corriendo por la casa armado con un puñal, que había tomado de la panoplia paterna, detrás de algo. ¿De qué? Se preguntaron a sí mismos... |
|
Idolatría y culto a las imágenes Idolatría es prestar un culto de adoración a un ídolo. Ídolo es la representación de una falsa divinidad. Los pueblos antiguos —y aún hoy muchos pueblos paganos— daban culto a falsas divinidades, a veces hasta con ritos sangrientos u obscenos... |
|
¿Es coherente llamarse católico y practicar ritos de otras religiones? En realidad, solo existe una religión verdadera, la revelada por Dios, y una sola Iglesia verdadera, aquella fundada por Nuestro Señor Jesucristo... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino