|
La belleza del trabajo manual Plinio Corrêa de Oliveira
De alguna manera, todas las profesiones contribuyen a la salvación o a la perdición de las almas. Con cierta frecuencia, veo a los recolectores de basura en las calles ejecutando su trabajo con dedicación y ánimo. Mostrando que aceptan con cierta alegría su situación, por el rudo trabajo que realizan. En ellos, la virtud de la humildad se manifiesta en la aceptación de una tarea que debe ser ejercida, y que está dentro del orden establecido por Dios. Me encanta encontrar a algunos que hacen su trabajo incluso con un sentido coreográfico de la danza. Para quien sabe observar, se trata de una hermosa manera de hacer el trabajo. Algunos se paran en los estribos metálicos sujetos a la carrocería de los camiones de basura, y en determinado momento saltan a la calle, en una actitud como si estuvieran en un vehículo ornamental. No con la intención de mostrarse, sino en la sana alegría de trabajar. Como el camión se desplaza lentamente, van corriendo para llegar antes que él al lugar donde se encuentran las bolsas de basura, cogen las bolsas y las arrojan dentro del contenedor, sin necesidad de que el camión se detenga. En seguida, regresan a su pedestal con el vehículo en movimiento. Así van limpiando la ciudad, dando la impresión de que les gusta dejar la ciudad limpia. Si razonáramos de acuerdo con los prejuicios de Marx, estos trabajadores deberían ser resentidos sociales. Pero trabajando de esta manera, con este buen humor, sin darse cuenta, hacen una verdadera predicación anticomunista. * * *
En el esplendor de Venecia, es muy interesante contemplar a los gondoleros conduciendo sus góndolas. Cuando es necesario hacer una maniobra para que las embarcaciones no colisionen, por ejemplo, dan un grito medio cantado; la respuesta del otro gondolero es también un grito cantado, no una bocina con un sonido irritante. Realizan maniobras sincronizadas, y las góndolas no chocan, mientras que ellos y sus pintorescas góndolas continúan surcando los canales con tranquilidad. Cada trabajo manual tiene su propio pulchrum, su belleza. En última instancia, cada trabajador puede hacer alarde de la belleza en la forma en que hace su propio trabajo, reconociendo y afirmando que Dios es el autor de todas las situaciones en la vida, y que cumple la voluntad de Dios incluso en situaciones difíciles.
|
La Asunción de María Un anticipo de nuestra propia resurrección |
|
La Virgen del Apocalipsis y los ángeles arcabuceros del Cusco Existe un magnífico séquito a los pies del trono de Dios, invisible a nuestros ojos. En él, la suprema jerarquía de los ángeles tiene su asiento en lo más alto de la corte celestial... |
|
El ocaso del darwinismo Ensalzada hasta hace poco como un dogma, la hipótesis de la evolución propuesta por Charles Darwin está declinando, mientras que la visión cristiana de una intención sobrenatural en el universo se está afirmando cada vez más... |
|
San José Sánchez del Río La Constitución Mexicana de 1917, de carácter esencialmente socialista, desencadenó un terrible conflicto que sometió a la Iglesia al estricto control del Estado; reguló la predica católica, asignó un número determinado de sacerdotes por estado, expulsó del país a todos los religiosos no mexicanos, limitó la asistencia a misa, los bautizos, matrimonios, sacramentos y limosnas... |
|
El sombrero - II En un artículo anterior, tratamos del sombrero como símbolo de dignidad; lo analizaremos ahora como expresión de buenos modales y veremos también cómo entró en decadencia antes de casi desaparecer. “¿Quién es aquella señora de sombrero?”, me preguntó un amigo durante... |
|
Aux jardins de Monsieur Le Nôtre “En los jardines del Señor Le Nôtre”, tal es el título de las celebraciones con las que Francia conmemoró recientemente los 400 años del nacimiento del mayor jardinero de todos los tiempos: André Le Nôtre (1613-1700)... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino