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Luis Sergio Solimeo
En la segunda aparición, en junio, la Santísima Virgen prometió a Francisco y Jacinta llevarlos pronto al cielo. Pero con respecto a Lucía, le dijo: Múltiples sufrimientos La Madre de Dios ordenó a Lucía que aprendiera a leer. Esto hacía parte de su vocación, porque ella debía servir de intermediaria en nuevas comunicaciones del cielo. Con las Hermanas Doroteas Con meritoria prudencia, el obispo de Leiría consideró necesario apartar a la niña de las miradas indiscretas de los devotos de Fátima y buscadores de curiosidades. En 1921, obtuvo la autorización de la madre de Lucía para trasladar a la joven a la ciudad de Oporto, al Asilo Vilas dirigido por las Hermanas Doroteas. Allí, al tener paz, ella podría aprender a leer y escribir, y su identidad se mantendría secreta.
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Mentalidad conservadora del interior rural Vínculo con la tradición cultural y la familia |
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La caridad sin fe es mera filantropía En principio, el mundo no pone objeciones a las obras concretas de benevolencia o de misericordia que suponen reparar una carencia en los hombres... |
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“¿Te lastimaste, hijo mío?” Es de Émile Faguet si no me equivoco, el siguiente apólogo: alguna vez hubo un joven dilacerado por una situación afectiva crítica. Quería con toda el alma a su graciosa esposa. Y tributaba afecto y respeto profundos a su propia madre... |
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El discreto resurgimiento del catolicismo en Europa Nuestro Señor Jesucristo “no vino a apagar la mecha que aún humea”, dice el Evangelio.1 Aunque los países que en otro tiempo fueron católicos están, en gran parte, cubiertos por las cenizas de la apostasía, de la inmoralidad y de la indiferencia, una pequeña llama de fe aún arde... |
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Madre del Buen Consejo de Asís Pasquale Sarullo fue un pintor franciscano natural de la provincia de Palermo (Italia) que vivió en el siglo XIX. Sus obras fueron apreciadas por sus contemporáneos y tuvieron amplia difusión. Entre ellas destaca la pintura de la Madre del Buen Consejo, que “se encontraba” en la sala capitular del famoso convento de Asís. Sí, dije “se encontraba” porque el cuadro desapareció... |
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Sublime diálogo de almas Recíprocamente, nunca Dios amó tanto a una mera criatura. Y nunca un hijo amó tan plenamente, tan enteramente, tan desbordantemente a su madre... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino