Estimados amigos: Cuántas veces en la vida pública como en la existencia privada nos deparamos con situaciones que nos cuesta entender. Y en el correcto planteamiento del problema —como decía Plinio Corrêa de Oliveira— está el 80% de la solución. ¿Cómo pueden haber quienes en pleno siglo XXI, con todos los avances de la ciencia médica, aboguen a capa y espada por la despenalización del crimen del aborto? ¿Cómo pueden haber quienes hoy pregonen el socialismo para resolver el problema de la pobreza en el mundo, cuando se sabe que donde este ha sido fatalmente aplicado no ha traído más que miseria? ¿Cómo pueden haber quienes piensen que legalizando el consumo de la marihuana y de otras drogas que destruyen a la juventud, se va a resolver el problema del narcotráfico? ¿Cómo pueden haber quienes abogando por la disminución de las penas y vaciando las cárceles, pretendan combatir eficazmente el crimen y la delincuencia? Ahora veo que la inmensa mayoría de las personas que piensan así, no tienen en claro la naturaleza y el origen del mal. Un asunto tan viejo como la misma existencia del ser humano, que nos fue explicado con la mayor simplicidad a los que tuvimos la dicha de asistir al catecismo. Por si no recordamos aquellas lecciones, o las queremos repasar, o si nunca las hemos recibido, los hermanos Gustavo y Luis Solimeo nos las explican con la brillantez que les caracteriza en la sección Tema del Mes. A este artículo se agregan otros no menos interesantes, educativos y oportunos. A todos nuestros lectores, les deseo un año cargado de bendiciones. En Jesús y María, El Director
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Gietrzwald El Poder de la Oración |
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La dignidad de la mujer Todos los que empañan el brillo de la fidelidad y castidad conyugal, como maestros que son del error, echan por tierra también fácilmente la fiel y honesta sumisión de la mujer al marido; y muchos de ellos se atreven todavía a decir, con mayor audacia, que es una indignidad la servidumbre de un cónyuge para con el otro... |
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El hurto por hambre no es lícito El sétimo mandamiento («no robarás») siempre fue motivo de peligrosas diluciones que se apartaban de la recta interpretación, motivo por el cual los Papas tuvieron que intervenir censurándolas, como lo hizo el Beato Inocencio XI con los tres errores que a continuación enuncia y condena... |
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La ciudad de Genazzano Llama la atención lo pintoresco del lugarejo, que fue otrora una ciudad fortificada, especie de feudo de los príncipes Colona. En el período de las guerras feudales, tuvo que enfrentar muchas dificultades, varios cercos. En vista de ello, la población procuraba concentrarse dentro de la ciudad, recostando las casas unas en las otras tanto cuanto era posible... |
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Multiplicación de los panes y curaciones Cierto día, entrando Jesús en la ciudad de Naím, encontró una gran multitud que acompañaba a la sepultura a un difunto. Era este un joven, hijo único de madre viuda, la cual seguía al féretro llorando sin consuelo, y le acompañaban otras personas. Jesús se compadeció de ella y le dijo: —“No llores”. Y acercándose al ataúd, detuvo a los que lo llevaban, los cuales se pararon y lo pusieron en el suelo. Entonces el Salvador exclamó en voz alta: —“Te mando, joven, que te levantes”... |
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Santa Margarita María Alacoque En el siglo XVII, el jansenismo —una especie de protestantismo mitigado, infiltrado dentro de la Iglesia— ocasionaba grandes daños entre los fieles. Destruía en las almas la noción de la misericordia de Dios y de la confianza filial que debemos tener hacia nuestro Padre Celestial... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino