|
Ciudad italiana medieval: Ufanía con relación a un pasado de gloria Plinio Corrêa de Oliveira
¡San Gimignano! Es la famosa ciudad, situada en la Toscana, rodeada por murallas. Todas sus construcciones son medievales.
Ella expresa exactamente la idea de lo que sería una ciudad de menor porte de aquella época, con construcciones muy simples. Aunque también con casas más confortables, que recuerdan en algo el gótico veneciano (1). El aspecto de las edificaciones, el trazado de las calles es muy característico de las antiguas ciudades italianas (2).
San Gimignano era una urbe guerrera, que pretendía ser el centinela de aquella región de la Toscana. Al subir a sus torres, se podía vislumbrar a lo lejos al enemigo que se aproximaba (3). Las torres están en un lugar elevado y, a pesar de que el terreno está en declive, son construcciones fuertes y altas. La iglesia, con una fachada completamente desprovista de ornamentos, causa una impresión de solidez, de estabilidad, de fuerza. Pasaron siglos y ella conserva su solidez (4). Es muy bonito el conjunto de esa visión constituida por viviendas y torres. En la fotografía al lado, la serie de torres —para un ojo mal habituado, deformado por el espíritu contemporáneo–– a primera vista podrían parecer rascacielos. Se diría que la ciudad descansa amenamente de la época dura y bélica de otrora. Pero aún conserva con satisfacción, con ufanía, el recuerdo de un pasado de gloria. ♦
|
Los Videojuegos ¿Qué tienen de malo? |
|
Tensión y distensión en el semblante de un santo En los jardines del Vaticano el Papa San Pío X acoge a distinguidos visitantes, que le presentan sus homenajes. El cuerpo del Papa, erguido y vigoroso a pesar de los años, da una impresión de ascesis y firmeza, pero algo en su persona, y sobre todo en su plácida fisonomía, expresa reposo y distensión... |
|
¿Tienen los símbolos, la pompa y la riqueza una función en la vida humana? Quiso la Providencia que hubiese en la naturaleza materiales bellos y preciosos con los cuales el ingenio humano, rectamente movido por un anhelo de belleza y perfección, produzca las joyas, los terciopelos, las sedas, todo aquello en fin que sirva para el ornato... |
|
Neuschwanstein El sentido del combate y de la dignidad hidalga La primera impresión que el castillo sugiere, a mi modo de ver, es causada por el juego de las torres, sobre todo la torre más alta, que parece desafiar los montes atrás, como quien dice: “Yo estoy en la cumbre del orbe, más alto que yo no hay nadie”... |
|
Desprecio pagano por la anciana que reza En nuestra época, toda impregnada de modernismo, de progresismo, de evolucionismo, es dura la condición de los ancianos. Hablamos aquí de los ancianos sin “maquillaje”, que no se avergüenzan de mostrar sus arrugas y sus cabellos blancos, que no esconden ni su edad,... |
|
Cuando los hombres y las cosas del comercio vivían en la placidez La superexcitación de los ambientes corresponde a la de los hombres, como el efecto a su causa. Todos conocemos ese tipo de businessman que mastica chicle, quizá se muerde las uñas, golpea con los pies en el suelo, es hipertenso, cardíaco, neurótico... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino