|
A los pies del pesebre, consideración sobre la majestad compuesta de sabiduría, de santidad, de ciencia y de poder Plinio Corrêa de Oliveira
EN EL NIÑO JESÚS podríamos considerar, entre muchos aspectos —como, por ejemplo, la pobreza—, la infinita grandeza. El, con majestad de verdadero Rey, aunque recostado en su pesebre y siendo aún una criatura; Él, Rey de toda majestad y de toda gloria, el creador del Cielo y de la Tierra, Dios encarnado hecho hombre; Él, desde el primer instante de su ser —por lo tanto ya en el vientre de la Santísima Virgen— ostentando más majestad, más grandeza, más manifestaciones de fuerza y de poder que todos los hombres que hubo y habrá en la tierra; Él, incomparablemente más inteligente que Santo Tomás de Aquino, incomparablemente más poderoso que Carlomagno, Napoleón o Alejandro; Él, conocedor de todas las cosas, sabiendo incomparablemente más que cualquier científico moderno. El Niño Jesús, a sus momentos. manifestaba en la fisonomía siempre variable esta majestad compuesta de sabiduría, de santidad, de ciencia y de poder. Imaginemos, por tanto, encontrando todo esto misteriosamente expresado en la fisonomía del Divino Infante: a veces moviéndose, y en el movimiento apareciendo su lado de Rey; abriendo los ojos, y en su mirada apareciendo un fulgor de tal profundidad que discerniéramos en Él a un gran sabio; rodeándolo, una atmósfera tal que aureolase de santidad a todos cuantos se le acercasen. Una atmósfera de pureza tal, que las personas se aproximasen allí no sin antes pedir perdón por sus pecados, y al mismo tiempo sintiéndose atraídas a corregirse de ellos por la santidad que emanaba del lugar. Imaginen allí, por fin, a la Santísima Virgen junto al Niño Jesús, también Ella como verdadera Reina —pues Ella lo era y lo es—, con una dignidad e imponencia tales, que no necesitaba
ni de trajes nobles ni de tejidos de calidad para hacerse valer.
|
Dulce Jesús mío |
|
Señor de los Milagros Por los años de 1651 descubrió la piedad una sagrada efigie de un crucifijo en una pared antigua... |
|
Bélico y poderoso instrumento Al llegar el mes de octubre, que está consagrado y dedicado a la Santísima Virgen del Rosario, gratísimamente recordamos con cuánto empeño os hemos encomendado, Venerables Hermanos, en años anteriores, que excitaseis en todas partes con vuestra autoridad y prudencia al rebaño de los fieles para que ejercitasen y aumentasen su piedad hacia la gran Madre de Dios, poderosa auxiliadora del pueblo cristiano, acudiesen a ella suplicantes y la invocasen por medio de la devoción del Santísimo Rosario... |
|
Santa María Francisca de las Cinco Llagas Vamos a presentar este mes la vida de una santa que, a pesar de ser una gran mística y con especial fama de milagrosa, es poco conocida en América Latina... |
|
La Revolución Francesa El odio a todas las desigualdades llevó a una minoría revolucionaria al terror sanguinario de la Revolución Francesa. El mismo proceso revolucionario prosigue hoy en todo el mundo, y el conocimiento de esta revolución paradigmática nos ayuda a enfrentarlo con eficacia... |
|
La crucifixión y muerte de Jesucristo Jesús, abrumado bajo el peso de su carga, cayó penosamente en el camino. El cortejo se detuvo un momento para levantarlo, lo que dio ocasión a los verdugos para maltratarle... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino