Con motivo del centésimo número de esta revista de cultura católica, en nombre del equipo de redacción y de nuestros colaboradores, quiero agradecer a la Santísima Virgen el habernos inspirado y acompañado a lo largo de estos cien meses. De igual modo a nuestros queridos benefactores, lectores y amigos por su firme e invalorable apoyo y simpatía. Para celebrarlo, a partir del presente mes estamos incrementando el número de páginas y secciones, y añadiendo la policromía a la portada, contra-portada y páginas centrales. Lo hacemos atendiendo a un viejo anhelo de nuestros veinte mil lectores que, en cada una de las 25 regiones del Perú y también desde el exterior, son los directos beneficiarios de esta publicación de seglares católicos. Deseo recomendarles particularmente la lectura del magistral artículo salido de la pluma de Plinio Corrêa de Oliveira, que viene a continuación. En él, nuestro recordado maestro y guía, traza los principales rasgos de los pueblos iberoamericanos y el futuro que la Providencia divina les tiene reservados; que fuera estampado originalmente en la prestigiosa revista brasileña «Catolicismo», nº 80, de agosto de 1957. Que Nuestra Señora de Fátima sea el faro que ilumine permanentemente este noble esfuerzo para llevar a las familias católicas los mejores recursos para la constante formación cultural y moral de todos sus miembros. En Jesús y María,El Director
|
Pasado espléndido, futuro aun más bello |
|
¿Qué sería de la sociedad si todos fueran igualmente ricos? De las desigualdades que vemos en este mundo entre pobres y ricos, forman los enemigos de la piedad un argumento especioso en contra de la divina Providencia... |
|
El rosario en la cárcel Si tía Olimpia tenía motivos para llorar, el administrador de Ourem se encontraba, en cambio, complacido sumamente con el éxito de su atrevido plan para secuestrar a los niños. Le proporcionaba cierto placer burlón el imaginarse a toda la multitud creyente y necia esperando en Cova da Iría una exhibición en la que los principales actores no aparecían... |
|
¿Jesucristo podría haber tenido una vida humana? Tengo amigos que no comprenden cómo Jesucristo, siendo Dios, podía tener una vida verdaderamente humana, y por eso yo quisiera saber cómo eran la Persona y la vida humana de Nuestro Señor Jesucristo. En otros términos, cómo era posible que Nuestro Señor sintiera dolores físicos o aflicciones morales, si al mismo tiempo, siendo Dios, vivía en la absoluta felicidad de la Santísima Trinidad. Y también si, por ejemplo, Él podía contraer alguna enfermedad, resfriarse, etc... |
|
El boulevard de los Capuchinos y el Teatro Vaudeville Jean Béraud es uno de los grandes pintores de la vida parisina de la Belle-époque. Nació en San Petersburgo en 1849... |
|
La infinita grandeza del Dios Niño EN EL NIÑO JESÚS podríamos considerar, entre muchos aspectos —como, por ejemplo, la pobreza—, la infinita grandeza... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino