Palabras del Director Nº 114 - Junio 2011 - Año X
Estimados amigos:

¿A quién no le reconforta saber más sobre el Sagrado Corazón de Jesús? ¿Y sobre todo en este mes de junio, que la Iglesia dedica más especialmente a su culto?

Precisamente ése es nuestro Tema del Mes: “Sagrado Corazón de Jesús, símbolo del amor infinito”, escrito por Paulo Roberto Campos. Tengo la completa seguridad de que su lectura será una excelente ocasión para fortalecer la fe y la esperanza en las promesas hechas por Nuestro Señor Jesucristo a Santa Margarita María Alacoque, en las célebres apariciones de Paray-le-Monial, en Francia, a fines del siglo XVII.

Hoy vivimos una terrible batalla espiritual en que los católicos, para asegurar su eterna salvación, necesitan más que nunca valerse de los poderosos recursos que la Divina Providencia pone a su alcance.

Uno de aquellos recursos providenciales es justamente la devoción al Corazón de Jesús. El conocimiento más profundo de esta devoción constituye una fuente abundante de gracias y estímulo a la virtud. Y al mismo tiempo un refugio seguro en esta triste época en que triunfa el neopaganismo, se viola sistemáticamente la Ley de Dios y se multiplican los ataques a la verdadera religión. Tales embestidas ponen seriamente en riesgo la salvación de las almas de los que, lastimosamente, desconocen el valor y el mérito de las auténticas y tradicionales devociones de la Santa Iglesia.

Que el Sagrado Corazón de Jesús colme de bendiciones a cada uno de nuestros lectores y a sus respectivas familias, así como también a nuestra querida y atribulada patria, a Él consagrada solemnemente un 12 de diciembre de 1954.

En Jesús y María,

El Director
¿Sólo el arte sacro puede ser cristiano? No todo lo que es técnicamente posible es éticamente realizable
No todo lo que es técnicamente posible es éticamente realizable
¿Sólo el arte sacro puede ser cristiano?



Tesoros de la Fe N°114 junio 2011


Sagrado Corazón de Jesús, símbolo del amor infinito
Nº 114 - Junio 2011 - Año X No todo lo que es técnicamente posible es éticamente realizable Sagrado Corazón de Jesús Alegría de los Cielos San Juan Francisco de Regis ¿Son pecados mortales las “fantasías” de la mente? ¿Sólo el arte sacro puede ser cristiano?



 Artículos relacionados
Los Santos Reyes Magos Si los pastores de Belén fueron los primeros en adorar al Niño Dios y representaron a Israel entero en el establo, era justo y conforme a los designios providenciales que el mundo pagano tuviera también y sin demora a sus representantes al lado de Aquel que traía la paz para todos los hombres sin excepción...

Leer artículo

Notre Dame de París, la luz y las llamas En el lejano tiempo en que la reforma litúrgica impuesta por el Concilio Vaticano II encontraba adeptos ardientes, la celebración de la misa fue adquiriendo un tono festivo, con canciones nuevas y sermones optimistas, en medio de deplorables representaciones escénicas. Todo hecho a medida para que la misa perdiera su contenido de misterio...

Leer artículo

Dos concepciones opuestas del arte El cuadro La Trinidad en su Gloria, de Jean Fouquet, muestra un cielo azul repleto de ángeles dorados. Un cielo tan diferente de los que vemos en algunas ilustraciones, con nubes blandas que parecen hechas de tecnopor, donde las personas se sientan a pasar el tiempo...

Leer artículo

San Simplicio Según el Liber Pontificalis —Libro de los Pontífices, que contiene las biografías de los Papas, desde san Pedro hasta Esteban V, en el siglo XV—, Simplicio era hijo de Castino, ciudadano de Tívoli, en la provincia de Roma, región del Lacio, nacido en dicha ciudad en un año incierto...

Leer artículo

¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino