El movimiento tiene una belleza propia y refleja la perfección, Plinio Corrêa de Oliveira Dios es admirable en todas sus obras. Es un principio con el cual todos concuerdan. Cuando se habla de obras, el espíritu se vuelve naturalmente para cosas que Dios creó: desde una piedra hasta el ángel. De ese modo, nos acordamos de las bellezas de la naturaleza. Sin embargo, no corresponde a la verdad juzgar que con esa visión se agota la cuestión. Hay algo también creado por Dios que no consiste en seres substanciales: es el movimiento universal de todas las cosas. No podemos tener apenas una visión estática del universo, como si Dios lo hubiese creado sin movimiento. Al contrario, debemos tener una noción del universo puesto en movimiento comunicado por el Creador. Y ese movimiento tiene una belleza propia que obedece a reglas y que refleja la perfección, la sabiduría y las maravillas de Dios.
Un ejemplo: podríamos decir que la caída de una hoja de un árbol refleja una belleza de la creación. Aquel movimiento propio de una hoja que se desprende de su rama y sigue, en una caída suave y gradual, en un momento indefinido, cayendo armoniosa y plácidamente en zigzag, es tan elegante que se diría que la hoja está volando y no apenas cayendo. Y cuando la hoja cae, tocando el suelo de modo leve y delicado, se tiene la impresión de que ella besa la faz de la tierra antes de deshacerse y transformarse ella misma en tierra. También los movimientos generales de los astros presentan una gran belleza. Platón imaginaba que los astros eran esferas de cristal que giraban sobre sí, teniendo cada una, al girar, sonoridad propia. Y que eso producía la belleza de la música universal. Si bien que esa concepción es fantasiosa, ella es muy bonita y, en el fondo, contiene algo de verdadero para nuestros sentidos. Si una persona consiguiese captar en su conjunto la trayectoria de las estrellas, ¿no vería que ellas realizan un movimiento muy bonito? Es bello el movimiento de una hoja muerta que cae, sin embargo más majestuoso es el movimiento de una estrella fugaz. Cayendo, ella surca el cielo con aquel rastro de fuego. De repente se apaga, dando a entender que la luz se niega a posar en una materia tan vil como el suelo.
|
Una Santa Navidad Alejada del bullicio mercantil y del vacío laicista |
|
Excelencia del Avemaría La salutación angélica contiene la fe y la esperanza de los patriarcas, de los profetas y de los apóstoles. Es la constancia y la fortaleza de los mártires, la ciencia de los doctores, la perseverancia de los confesores y la vida de los religiosos... |
|
La Virgen en el mediodía Es mediodía. Veo la iglesia abierta. Es preciso entrar. Madre de Jesucristo yo no vengo a rezar. No tengo nada que ofrecer ni nada que pedir... |
|
San Andrés Kim y compañeros mártires Corea, antiguamente llamada Tsio-Sien (“Serenidad de la mañana”), y más tarde conocida como “El reino ermitaño”, debido a su negativa de recibir extranjeros, es quizá la única nación en los anales misioneros que se ha evangelizado a sí misma... |
|
¿Creará el metaverso un infierno virtual en la Tierra? La propaganda lo anuncia como la próxima generación de Internet, que proporcionará intensas experiencias y abrirá nuevos mercados... |
|
La Salve en la gruta de Lourdes La primavera llega a Lourdes. Peregrinos de todas partes acuden a postrarse ante el humilde y rústico trono que ha escogido la Virgen, en las orillas del Gave de Pau... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino