¿Porqué un día es más importante que otro, si todos los días del año reciben la misma luz del sol? La mente del Señor los ha diferenciado, estableciendo distintas estaciones y fiestas. A unos los ensalzó y santificó, a otros los hizo días ordinarios. Así todos los humanos provienen del polvo, de la tierra fue creado Adán. El Señor los ha diferenciado con su gran sabiduría, y ha diversificado sus caminos. A unos los bendijo y ensalzó, los santificó y los puso junto a sí; a otros los maldijo y humilló y los derribó de su puesto. Como la arcilla en manos de alfarero, que la modela según su voluntad, así los humanos en manos de su Hacedor, que da a cada uno según su criterio. Frente al mal está el bien, frente a la muerte, la vida; así, frente al piadoso, el pecador. Observa, pues, todas las obras del Altísimo, de dos en dos, una frente a otra. Libro del Eclesiástico (33, 7-15), Sagrada Escritura, Versión Oficial de la Conferencia Episcopal Española, B.A.C., Madrid, 2010.
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Nuestra Señora de Akita |
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Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino