Plinio Corrêa de Oliveira En su expresión más exacta, el ángel arcabucero se asemeja a un gentilhombre según el estilo de los guerreros en parte de los siglos XVII y XVIII, especialmente durante la época de Luis XIV, rey de Francia. Este ángel aparece como un guerrero vestido con mucho donaire, pero que deja traslucir su naturaleza angélica y cualquier cosa de luminoso que lleva dentro. Su levedad produce la impresión de que la acción de la gravedad no le pesa y que, cuando marcha, va de un sitio a otro con un paso tan ligero como el de un pájaro que anda por el suelo entre dos vuelos. No da la impresión de que el arcabuz le pese. Está mirando a lo lejos con el fin de disparar, pero sin necesidad de forzar la vista.
Está en una actitud muy aguerrida, sin embargo no da la idea de que su oponente le ofrezca un obstáculo válido. Es perfectamente un ángel que no encuentra obstáculos ante sí porque el adversario ya está liquidado, tendido en el suelo. Es un ángel de triunfo, que destruye a quien desea. Aún más. Es un ángel que tiene un rey. Y ese rey es Dios. El está en la presencia de Dios. Esto indica que no es un ángel directamente orante, ni musicante, como los bellos ángeles de Fra Angelico. Pertenece al número de aquellos ángeles luchadores que brillan en presencia del Señor Dios de los Ejércitos, cuya lucha saben que es música para los oídos del Dios de todas las venganzas. Ellos traban una lucha sin odio; pero ejecutan los decretos de Dios con una decisión única.
|
En el Arte Culinario |
|
Jesús expulsa a los mercaderes del Templo y elige a los Apóstoles Habiendo ido Jesús a Jerusalén para celebrar la Pascua, se dirigió al Templo y vio que estaba siendo profanado por los mercaderes. Unos vendían bueyes, ovejas, palomas y otros cambiaban monedas. Vivamente indignado el divino Salvador ante tal espectáculo, hizo con varios cordeles unos azotes y expulsó del Templo a los vendedores, echando por tierra las mesas de los cambistas y gritando:... |
|
Ambientes y formación moral Por motivos que no son apenas convencionales, ciertos colores, ciertas líneas, ciertas formas de objetos materiales, ciertos perfumes y ciertos sonidos tienen afinidad con estados de espíritu del hombre... |
|
Concordancias entre los secretos de La Salette, de Fátima y la devoción a la Divina Misericordia Tanto en las apariciones de La Salette (1846) como en Fátima (1917), y en las revelaciones a santa Faustina Kowalska (1931-38), destaca en primer lugar la denuncia del deplorable estado moral del mundo, en el ámbito civil y eclesiástico... |
|
La humanidad después del pecado original La Providencia Divina concedió a cada animal los medios de defensa y de ataque propios. Los insectos muy pequeños tienen facilidad para huir. La desproporción de fuerzas entre el tigre y el hombre es mucho menor de que entre el hombre y la mosca. Pero la mosca fácilmente escapa y no se consigue cogerla. Su propia pequeñez es su defensa... |
|
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? El 13 de julio de 1917, la Santísima Virgen transmitió a los tres pequeños videntes de Fátima un mensaje que no deberían revelarlo a nadie... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino