Estimados amigos: El culto a la Santísima Virgen ha tenido detractores en todas las épocas, desde Nestorio hasta nuestros días, lo cual no ha contribuido sino a explicitar y fortalecer la devoción a María. Una de las objeciones más frecuentes sostiene que la veneración a la Madre de Dios fue un invento medieval. Nada más absurdo, pues existen múltiples testimonios de tal culto muy anteriores a la Edad Media. Sin embargo, se podría afirmar que fue su mismo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, quien desde lo alto de la cruz oficializó esta devoción. Leemos en el Evangelio según san Juan: “Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo al que amaba, dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego, dijo al discípulo: Ahí tienes a tu madre” (19, 25-27). En ese instante la Virgen María se convirtió en madre de todos los cristianos. A este respecto, un reciente descubrimiento viene a avalar la tesis tradicional sobre la antigüedad del culto mariano. El doctor Felipe Hernández Muñoz, reconocido filólogo español, solicitó en diciembre pasado a la Rylands Collection de la Universidad de Manchester, Inglaterra, examinar el fragmento de un viejo papiro datado el año 250 d.C. y que había pasado casi desapercibido por los investigadores. Cual no fue su sorpresa, luego de una esmerada transcripción del griego, al identificar una oración mariana que hace referencia a la Madre de Dios (Theotókos), con dos siglos de anticipación al Concilio de Éfeso (431), que lo proclamó universalmente. La oración del papiro guarda estrechas semejanzas con populares plegarias marianas como la Salve Regina. Sobre este sorprendente descubrimiento trata el Tema del Mes escrito por Luis Dufaur. Deseándoles una grata y provechosa lectura, me despido hasta el próximo mes. En Jesús y María, El Director
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La más antigua plegaria a la Madre de Dios “Bajo tus entrañas misericordiosas…” |
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Al alma angustiada Voz de Cristo, voz misteriosa de la gracia que resonáis en el silencio de los corazones, Vos murmuráis en el fondo de nuestras conciencias palabras de dulzura y de paz. A nuestras miserias presentes repetís el consejo del Maestro: «¡Confianza, confianza!»... |
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El auténtico ecumenismo, según Pío IX Queridos hijos nuestros y venerables hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación... |
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¿Puede la Iglesia aceptar a sacerdotes casados? (Parte II) Abordaremos en el presente artículo dos aspectos que quedaron pendientes, los cuales son usados como argumento para promover la abolición del celibato sacerdotal, o al menos admitir excepciones en la Iglesia latina... |
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Placidez, castidad, maternidad La idea que la imagen despierta en mi espíritu, la idea central, es la de una placidez muy ordenada, muy casta por tanto, y al mismo tiempo maternal... |
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La Virgen de la Ternura En esta foto del ícono de Nuestra Señora de Vladimir –de auténtico estilo bizantino– la Virgen Santísima Santísima se presenta en una actitud de alma plenamente vuelta hacia lo interior, en queElla toma consciencia profunda del estado de espíritu de sumo afecto, suma protección y, al mismo tiempo, de tristeza; pero de tristeza en un estado de deleite de ser Ella misma... |
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