Palabras del Director Febrero de 2020 – Año XIX

Estimados amigos:

Jacinta de Jesús Marto nació en el caserío de Aljustrel, municipio de Vila Nova de Ourém, el 11 de marzo de 1910. Siendo la menor de los siete hijos del matrimonio constituido por Manuel Marto y Olimpia dos Santos, hermana del padre de Lucía. Fue bautizada en la iglesia parroquial de Fátima pocos días después, el 19 de marzo, fiesta de san José. En 1916, junto a su hermano Francisco y a su prima Lucía, asistió a las tres visiones del Ángel de la Paz, que prepararon a los niños para los acontecimientos del año siguiente.

Del 13 de mayo al 13 de octubre de 1917, tuvieron lugar en la Cova da Iria las célebres apariciones de Nuestra Señora de Fátima a los tres pastorcitos. Jacinta (7) veía y oía a la Santísima Virgen, a diferencia de Lucía (10) que además le dirigía la palabra, en tanto que Francisco (9) solo la contemplaba.

Un año después, hacia fines de octubre de 1918, Jacinta contrajo la temible y mal llamada “gripe española”, que tantas víctimas ocasionó a raíz de la I Guerra Mundial y de la cual nunca llegó a curarse. Al mismo tiempo que ofrecía sus sufrimientos (entre ellos la muerte de su hermano Francisco, el 4 de abril de 1919) por la conversión de los pecadores, tuvo visiones particulares y recibió gracias extraordinarias.

Falleció el 20 de febrero de 1920 en Lisboa, en el Hospital de Santa Estefania. Tal como se lo había prometido, la Santísima Virgen vino a buscarla para llevarla al cielo.

Jacinta y su hermano Francisco fueron beatificados por el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 2000, durante su visita al Santuario de Fátima. Ambos fueron canonizados por el Papa Francisco el 13 de mayo de 2017, siendo los primeros niños no mártires en alcanzar la honra de los altares.

En homenaje al centenario de su glorioso tránsito ofrecemos el presente número, que espero sea del mayor agrado de nuestros lectores.

En Jesús y María,

El Director

La fortaleza de Consuegra Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos
Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos
La fortaleza de Consuegra



Tesoros de la Fe N°218 febrero 2020


Santa Jacinta de Fátima Centenario de su glorioso tránsito
Febrero de 2020 – Año XIX Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos 2019: un año de mártires Las comidas frente a una pantalla nos llevan de vuelta a la prehistoria Santa Jacinta de Fátima: Centenario de su fallecimiento (1920-2020) Nuestra Señora del “Grand Retour” La fortaleza de Consuegra



 Artículos relacionados
Todo atentado contra la familia atenta contra la humanidad La dignidad, los derechos y los deberes del hogar familiar, establecido por Dios mismo como célula vital de la sociedad, son, por ello mismo, tan antiguos como el mundo; son independientes del poder del Estado que debería protegerlos y defenderlos, si se hallan amenazados...

Leer artículo

Cómo desarrollar una devoción viva a la Santísima Virgen Con justa razón honramos a la bienaventurada Virgen María bajo el título de Auxilio de los Cristianos. Son tantos los puntos de vista bajo los cuales la Santísima Virgen es auxiliadora de los cristianos, que casi se podría hacer una enciclopedia sobre este tema...

Leer artículo

En la playa El niño del polo rojo y pantalón a rayas está inquieto, mira hacia la orilla en donde ha visto sentados sobre la arena a otros niños y quiere jugar con ellos. Su madre, que le ha protegido del sol con un amplio sombrero de paja, le sujeta firme de la mano, sin prestarle mucha atención...

Leer artículo

Jesús en lo alto del Calvario Entre las muchas virtudes de que Jesús dio brillantes pruebas en su pasión, descuella el valor con que sufrió tantos dolores sin pronunciar una sola queja y, aún más que esto, el amor que profesaba a los pecadores...

Leer artículo

Magnífico florecimiento del arte Personalmente considero que el antiguo ayuntamiento de Ouro Preto es el edificio civil más bello del Brasil. Una hermosa construcción del siglo XVIII, que sirvió como Casa de la Cámara y cárcel de la antigua Villa Rica, capital de la provincia de Minas Gerais...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino