|
De las diferentes formas de conmemorar la Navidad y de contemplar cada una de estas variedades
Plinio Corrêa de Oliveira Si imaginamos un nacimiento en ciertas regiones de Italia, podemos concebir a todas las figuras tomando actitudes muy enfáticas: el Niño Jesús recostado en el pesebre, extendiendo los brazos a la Virgen; Ella inclinada sobre su divino Hijo en una actitud de profunda ternura, pero una ternura desbordante, que tiende a manifestarse en gestos que hasta parecen hablar; y si el artista consigue dar a Nuestra Señora y al Niño Dios una impresión ante la cual alguien diga “¡solo falta que hablen!”, quedará encantado, porque el hablar y el manifestarse constituye el auge de la realización de la escena. San José, que está cerca ––a quien cabe naturalmente, en el diálogo entre la Santísima Virgen y el Divino Infante, un papel más modesto, porque es apenas el padre jurídico del Niño Jesús—, también aparece en una posición que, si apenas le falta hablar, está a punto de llorar o de sonreír, conforme la interpretación, pero con mucha expresividad. Según esa concepción, la emoción religiosa debe manifestarse por medio de una gran vivacidad, y que tal vivacidad debe expresarse por medio de pensamientos y palabras. Y tales pensamientos deben ser vivos, y los términos que los expresan serán enfáticos y calurosos. * * *
La concepción alemana de la noche de Navidad es precisamente lo contrario de la anterior. La noche de Navidad, para ser muy sacral, tiene que producir en las almas una impresión profunda, que es común a todos los pueblos. Sin embargo, para la mentalidad alemana, tal impresión profunda, por ser profunda, no debe expandirse, pues se sitúa en el fondo del alma. Y su mejor manifestación exterior es el silencio, el recogimiento y la calma. Mientras que para unos la palabra y el gesto son el auge de la expresión, para otros, al contrario, el clímax de la expresión consiste en una forma de silencio y de inacción, que dan a conocer profundidades insospechadas del alma humana; y que, por su propio silencio, indican la impotencia del alma para expresar todo lo que ella piensa. Indican una posición del espíritu menos exclamativa que meditativa e imaginativa. Una actitud que se podría decir casi filosófica o teológica, recogida. Esa calma, que sin embargo no es del tipo científico, es profundamente enternecida. Ternura que indica un afecto tan grande, que la persona prefiere callarse a hablar. De ese modo, si unos tienen la elocuencia de la palabra y del gesto, los otros manifiestan una como que elocuencia del silencio, del recogimiento. Son dos posiciones diferentes. * * * ¿Cuál de las dos concepciones es la mejor? Comprendo que los italianos tengan al respecto una posición, y que los alemanes adopten otra. Son variedades regionales, mediante las cuales Dios quiere ser adorado por todos los pueblos. No se trata de escoger, se trata de contemplar la belleza de cada una.
|
Una Santa Navidad Meditación a los pies del pesebre del Niño Dios |
|
El peor enemigo es el que oculta la verdad En medio de nosotros se han infiltrado hombres ateos que … han hecho lo posible para arrancar el nombre de Dios de vuestras almas y haceros felices, dicen, incluso sin Dios. Pero yo, mis queridísimos fieles, en la inminencia de abandonar este mundo debo deciros, a propósito de toda tentativa de este género, lo que decía el profeta Isaías... |
|
Concilio Vaticano II y Colegialidad Como decía el antiguo Catecismo, la Iglesia “es la sociedad o congregación de todos los bautizados que, viviendo en la tierra, profesan la misma fe y ley de Cristo, participan en los mismos sacramentos y obedecen a los legítimos pastores, principalmente al Romano Pontífice”... |
|
San José, Patrono de la Iglesia Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, gobernador de toda la tierra de Egipto para que asegurase al pueblo su sustento, así al llegar la plenitud de los tiempos... |
|
Al piano En la quietud de esta cálida y acogedora estancia, donde el tiempo parece haberse detenido, una niña de cabellos rojizos esboza unas notas al piano. Su cabeza está ligeramente inclinada hacia las teclas... |
|
San Martín de Porres Al más ilustre de los peruanos. El próximo 6 de mayo se conmemora el cincuentenario de la canonización de este santo peruano del siglo XVII, conocido en el mundo entero por su caridad eximia y sus extraordinarios milagros, que rayan en lo mítico. Hace exactamente 50 años,... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino