Estimados amigos: Como exalumno marianista, es para mi un honor ofrecer a nuestros lectores, en el mes dedicado a María, unas admirables consideraciones del padre Émile Neubert SM, eminente teólogo fallecido hace medio siglo. La Sociedad de María o Marianistas, a la que perteneció el P. Neubert, es una congregación fundada en el siglo XIX por un ardiente devoto de la Virgen, el beato Guillaume-Joseph Chaminade, que prenunció a sus discípulos —como también al Papa Gregorio XVI, en carta del 16 de setiembre de 1838— que la próxima era de la humanidad sería la del triunfo de María, y con el triunfo de María el triunfo de Cristo y de su Iglesia. La extraordinaria obra del P. Émile Neubert, “María en el Dogma”, tuvo en vista llenar una laguna. Aunque reconoce que hubo un considerable avance doctrinario en el terreno de la mariología en la época contemporánea, señala que tal progreso se afirmó predominantemente entre los teólogos. Y, según su parecer, serían necesarias obras de mariología que contuvieran enseñanzas metódicas que establezcan la vinculación entre los tratados profundos y los libros de devoción mariana; que fueran adaptados a la comprensión de los devotos de María, pero suficientemente sólidos para fundamentar esa piedad. La mencionada obra —de cuyo primer capítulo transcribimos trechos seleccionados— alcanza en amplia medida el deseo de su autor. A través de su lectura tomarán contacto directo con el estilo teológico, sólido y preciso de la parte inicial del libro, fundamento de los capítulos siguientes. Pretendemos así auxiliar al público católico para realizar un anhelo común a todos: el de instruirse con mayor profundidad en el conocimiento de nuestra Madre celestial. Que la Santísima Virgen, junto con la admiración, les conceda una fecunda profundización intelectual de las maravillas de la doctrina mariana. En Jesús y María, El Director
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María en el Dogma Fecit mihi magna qui potens est |
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Mahoma sedujo a los pueblos prometiéndoles los deleites carnales Siguieron, en cambio, un camino contrario [al de los Apóstoles] los fundadores de falsas sectas. Así sucede con Mahoma, que sedujo a los pueblos prometiéndoles los deleites carnales, a cuyo deseo los incita la misma concupiscencia... |
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El Canto Gregoriano “¡Están sonriendo! ¡No es posible!”, exclamó Nerón, el tristemente célebre emperador romano del siglo primero de la era cristiana, al entrar en la arena para deleitarse con la vista de los restos dispersos en el suelo, aún calientes y ensangrentados, de las víctimas de un espectáculo más que acababa de promover... |
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Incesante rivalidad entre la cruz y el mundo Queridos hermanos, ahí tenéis los dos bandos con los que a diario nos encontramos: el de Jesucristo y el del mundo. A la derecha, el de nuestro amable Salvador... |
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“Un milagro para que todos crean” A pesar de la inclemencia del clima, había miles de seres humanos y caballerías por los caminos de Portugal aquella noche, pues la fe es más fuerte que la duda, y el amor más atrevido que el odio. Católicos devotos en todas las aldeas se habían enterado que Nuestra Señora había prometido volver a Cova da Iría para realizar un milagro el 13 de octubre... |
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Clasicismo pagano y delirio neopagano Emergiendo de una arboleda sombría y apacible, con el fondo de montañas de contornos delicados y las plácidas aguas del puerto de Hong Kong, se alza la famosa Pagoda Blanca... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino